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Papel Literario del 22 de Marzo de 2026, por Nelson Rivera

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Amigos lectores:

I. Que Verónica Jaffé Carbonell, poeta, ensayista, traductora y artista, haya sido galardonada con el XXV Premio Casa de América de Poesía Americana, no es azaroso: es un escalón, hito en la expansiva trayectoria de su hacer poético, cada vez más sólido, articulado e impulsado por nuevas búsquedas.

II. Tengo el privilegio de tener sus tres libros más recientes, Fugaz lagartija (2024), De la metáfora, fluida (2025) y Lo animal si poema (2026), este último ganador del premio mencionado: leídos en secuencia muestran una obra en transformación, pulcra y precisa en su lengua, en la que se deslizan la vocación de Jaffé por el pensamiento, el humor y el fraseo incitador: son algunas de las marcas decisivas e insistentes de su poesía.

III. El más reciente, Lo animal si poema (Visor Libros) es un libro inquietante -indagación en la animalidad y la experiencia de escribir, a menudo como fruto del intercambio con autores como Elizabeth BishopElias CanettiWislawa SzymborskaBlanca ValeraGoya y otros. Jaffé se planta ante nosotros en su plenitud. Quiero decir con esto: una artista que no se conforma, no se repite, elude la gratuidad y la autocomplacencia, escapa de las fórmulas. Jaffé cambia libro a libro. Cambia y resulta cada vez más reveladora.

IV. También es un privilegio leer la entrevista que Milagros Socorro le hizo a Jaffé, que viene en las páginas 1 y 2. Socorro le dice: “La poesía en el libro aparece como un campo de riesgo, incluso como criatura”. A lo que Jaffé responde: “La poesía es comparada con diversas figuras animales. El erizo representa la materialidad humilde, tierra a tierra del poema, resistente a las abstracciones ontológicas. El perro bravo o el mapurite sugieren una poesía que gruñe, que puede ser agresiva pero silente, que insiste con su olor y su cometido a pesar de la rabia o el miedo. Hay también la imagen del gato muerto, tomada de Mircea Cărtărescu, como presencia más ausente, grandeza humilde, terror tierno. El poeta y el animal comparten cierta mudez. La poesía depende del silencio, de las pausas entre verso y verso, entre estrofa y estrofa. Se debate entre el sosiego quedo o callado y el grito de ave que sobresalta”. Además de la entrevista vienen 10 poemas de Lo animal si poema.

V. La página 3 ofrece una selección de La palabra ciega (Ediciones Altazor, Chile, 2025), libro recién publicado del poeta y ensayista chileno Benjamin Carrasco Bravo (1997): textos breves o brevísimos, ramalazos, mínimas escenas, paradojas, algún aforismo, perplejidades, ironías que salta sobre el lector aquí y allá. La edición trae un prólogo de Ismael Gavilán.  Copio un mínimo de Carrasco: “Si todo fuese verdad, los libros no existirían; los libros son intervalos de mentiras”.

VI. La virgen del árbol seco (Gisela Capellin Ediciones, 2024), apareció meses antes del fallecimiento de su autora, la poeta, periodista y ensayista Patricia Guzmán Bajares (1960-2025). Escribe Alejandro Sebastiani Verlezza en el ensayo que presenta el libro: “Aquí es posible constatar la veneración ante una representación de la Virgen; encontrada en el paseo por las salas del museo, acaso por azar o destino, despierta en la poeta la conmoción y el deseo de religarse, lo que a fin de cuentas mueve a la voz en su camino hacia las moradas con sus trochas, paradas y encrucijadas, siempre cantando y contando –o gritando– lo que ve, sus impresiones, visiones y arrobos, cosa propia de los poetas, pájaros a fin de cuentas”. Página 4.

VII. Sobre el más reciente libro de Edda ArmasTiempo de nubes (Nautilus Ediciones, España, 2025) escribe María Antonieta Flores: “Estructurado en tres partes tituladas: ‘Anotaciones nubosas’, ‘Anotaciones en otras pieles’ y ‘Anotaciones de viajes’, es un registro que se desliza de la impresión inasible de emociones a la crónica de acontecimientos. En él, como la autora lo expresa en la nota bene, incorpora – ya textuales o reescritos– unos pocos poemas de cuatro libros anteriores que anunciaban el surgimiento de este poemario”. En la página 5, además, reproducimos cuatro poemas del libro mencionado.

VIII. A continuación, en la página 6Néstor Mendoza presenta Aracné, libro de Lydda Franco Farías (1943-2004): “La poesía de Lydda Franco Farías nos hace pensar en la propia tradición a la cual pertenecemos. Es como un eslabón que, con insistencia, lucidez e incertidumbre, intentamos comprender y hacer encajar. Nuevamente el fenómeno del puzle que busca socorrernos para definir nuestros propios mapas de influencia. Para quienes ya conocían la obra previa de la autora, Aracné, más allá de proporcionar claves inéditas, ofrece la reafirmación de su verso abierto, cortante”. También se incluyen poemas.

IX. La página 7 trae la primera de 8 entregas que se ofrecerán a lo largo de 2026: traducciones -con sus respectivas notas de presentación-, de poetas contemporáneos de Estados Unidos, realizadas por Miguel Gomes (recordemos que la nación estadounidense cumple 250 años de fundada este 2026).  Arrancamos con Denise Levertov (1923-1997), poeta, ensayista y activista: “Poeta precoz –a los doce años envió manuscritos a T. S. Eliot, de quien recibió una carta alentadora, llena de buenos consejos–, su obra juvenil se apega a tradiciones métricas de la lengua inglesa. Su contacto posterior con escritores norteamericanos, en particular con William Carlos Williams y los poetas del Black Mountain College, alterará su sensibilidad de manera radical”. El espacio disponible nos permitió reproducir siete de sus poemas.

X. La página 8, despliega las tres columnas correspondientes a esta semana:

-Disonancias se titula la entrega de Ruth Capriles: “El malestar de las disonancias cognitivas aumenta en momentos de crisis: divorcios, rupturas de hermandades o sociedades, guerras, revoluciones; momentos cuando hay que decidir entre lealtades y mentiras; cuando la coherencia es difícil”.

-En Zoilo Galarza, escribe Roger Vilain: “Zoilo Galarza con su pantalón añil, saco y corbata en estas tierras fundidas por el sol. Continué hacia donde iba, recorrí las cuadras que me separaban del café, de una cerveza fría, del aire acondicionado en su ronquido bienhechor. Al llegar y para mi sorpresa, acodado en la barra, Zoilo Galarza se limpiaba la espuma del bigote con una manga de su chaqueta azul”.

-Por último, en Cualquier cielo como refugioKeila Vall de la Ville cuenta: “El trabajo de seis jóvenes poetas venezolanos ofrece una aproximación a quienes vamos siendo. Intercepta referencias, premios y antologías, y desconoce fronteras. Un registro y un ámbito compartidos dan cuenta de los años desbalanceados, precipicio y caída, del distanciamiento, y de una determinación”.

XI. Copio aquí un poema de Verónica Jaffé, a modo de despedida:

El pequeño gecko

 

El pequeño gecko

que el gato mató anoche

también tiene cinco dedos.

No por ello es portento su muerte.

Resisto el quedo lamento y claro:

en poesía, repito con Hölder,

es mejor cometa que profeta.

 

Y sin embargo.

Es tan hermoso el dibujo

gris verde parduzco,

la mínima piel,

sin desperdicio:

pasajera, efímera y cometa

es su profecía.

 

XII. Que disfruten, estimados lectores.

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Nelson Rivera.

 

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