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El primer paro del transporte en Caracas fue en 1734, por Carlos Rodríguez

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Aquí voy casi que con la lectura. El título comienza así, el primer paro de transporte en Caracas, coma, ocurrió en la época de la colonia 1734, hace más de 200 años, punto y aparte. Quien no conoce el pasado no puede interpretar correctamente el presente y tomar apoyo en ella, coma, para actuar en el futuro acertadamente.

Caracas 1734

Revisando documentos, artículos y datos sobre los paros de transporte y sus motivaciones para justificar el recién paro de transporte ocurrido en Caracas el pasado lunes 16 de marzo, encontré una joya histórica publicada en la revista crónica de 1997, órgano de la oficina del cronista municipal de Caracas, entre paréntesis un número 1 y cierra el paréntesis, el cual con la firma del doctor Juan Ernesto Montenegro, quinto cronista del ayuntamiento capitalino, no duda en calificar esa primera acción como el primer paro de transporte. En efecto, Juan Francisco de León, coma, canario, agricultor y propietario de tierras en los valles barloventeños, se dirigió al ayuntamiento de Caracas para oponerse radicalmente a la ejecución de la real cédula, entre paréntesis un número 1 y cierra el paréntesis, del 28 de, agosto de 1733, coma, la cual establecía nuevos impuestos por la entrada de mulas que traían productos agrícolas a la ciudad de Caracas, entre paréntesis otra vez un número 1 y cierra el paréntesis, punto y aparte. Este paro de transportistas promovido, organizado por Juan Francisco de León, consistió en que, junto a otros arrieros, detuvo la llegada de 1868 mulas cargadas con productos agrícolas que traían del campo a la ciudad, punto y coma.

Esta flota fue paralizada y el Consejo Municipal de Caracas se alarmó por la suspensión del tráfico de mulas, la cual dañaba seriamente el derecho, entre paréntesis peaje, cierra el paréntesis, de las alcabalas que producían una considerable fuente de ingresos, punto y aparte. De León, con el decidido apoyo de sus arrieros vecinos, no sólo protestó la mencionada real cédula de 1733, sino que, al no recibir respuesta para su suspensión, acude a la acción directa y paralizada, la entrada de 1868 mulas a la ciudad, que conducían cacao y otros rubros agrícolas necesarios para el abasto público, afectando directamente al comercio marítimo y terrestre, punto y aparte. La real cédula antes mencionada imponía nuevos gravámenes que, entre otros, fijaba, comillas, un medio real de plata, coma, por cada dos y el número dos, entre paréntesis, mulas cargadas o vacías que entraban a la ciudad, cierras comillas, punto y aparte.

Dicho impuesto sería recaudado por una de las cinco alcabalas que cercaban a Caracas, ubicada en los caminos de Catia, coma, La Vega, coma, El Valle, coma, Chacao y La Guaira. El ayuntamiento caraqueño, frente a la crisis de abastecimiento que se avecinaba, así como la caída de nuevos ingresos dinerarios, resolvió, dos puntos, comillas, abre comillas, la suspensión de la real cédula y Juan Francisco de León ganó su primera batalla, cierras comillas, punto y aparte. Abajo, al pie de esa página, dice un número uno, entre paréntesis, y dice, crónicas de Caracas, guión, 1997, páginas, 104, slap, 105, guión, doctor Juan Ernesto Montenegro, la segunda página.

Además, coma, no impuso ningún severo castigo, coma, a esta acción de paro porque buscaba la pacificación de la provincia y no fuera a entorpecer la eficiencia del indulto. El ayuntamiento actuó con inteligencia, coma, puso cable a tierra, dos puntos, cable a tierra, entre comillas, y suspendió los altos gravámenes de la circulación y trabajo de mulas para cargas, punto y aparte. Hoy, coma, le corresponde también a las autoridades municipales, entre paréntesis, LOPPM, coma, todo esto con mayúsculas, artículo 56, slap, B de burro, más B y cierras paréntesis, actuando en el marco de sus competencias, coma, convocar a los prestadores del servicio del transporte urbano para realizar acuerdos y superar nuevos paros de tan vital servicio de movilidad, punto y aparte.

Va a escribir con mayúsculas LOPPM y abajo dice artículo 58, ordinal B, dos puntos, y esto con negrillas, son competencias propias del municipio, dos puntos, la vialidad urbana, coma, la circulación y ordenación del tránsito de vehículos y personas en las vías municipales y los servicios de transporte público urbano. Luego firma Carlos Rodríguez, exconsejal de Caracas, abogado municipalista, teléfono 0212 984 1191. Eso está malo, ese no es el teléfono de Carlos.

Ah, bueno, sí, sí es el teléfono, pero ese es como que es el de la casa, déjame verificar porque yo en Carlos con números no confío. Espérate, casa, 0212 693, viste, ese teléfono está malo, eso no existe. Dice abajo, exconcejal de Caracas, abogado municipalita, teléfono, y él pone 0212 693 4985 y su celular 0412 954 1791. Y luego pone el correo carlitos.municipio2019.com. Ahí termina esto. Ojalá hayas quedado bien. Chao. Transcrito por TurboScribe. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.

 

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