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Román Ibarra: Un mundo nuevo

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A partir de las acciones tomadas por la administración Trump, en abierto contraste con todo lo que fue la política de su antecesor, el mundo comienza a ver una nueva forma de relaciones internacionales, que también impacta la política interna de las naciones en este difícil contexto de la geopolítica mundial.

Un sinfín de negociaciones auspiciadas en distintos lugares por Estados Unidos ha producido acuerdos de paz; comerciales, y políticos, cuyos resultados se verán en los próximos meses y años.

Para otros como Venezuela, también hay cambios significativos, pero provocados por una situación de hecho como la extracción de Maduro y su esposa, luego de negarse a negociar su salida del gobierno y del país, a pesar de la insistencia en ese sentido ofrecida por el gobierno norteamericano.

Todos vimos como Maduro y su gobierno dictatorial, no sólo se robaron las elecciones presidenciales en nuestro país, sino que adicionalmente y para dar muestras de su ¨poder¨, se dedicaron a destruir todas las instituciones del Estado y con ello, desatar una orgía de terror y violaciones sistemáticas de DDHH contra la población en general.

Por una parte contra los políticos de oposición, pero también contra gente común, que por simples protestas o reclamos por la precariedad de los servicios públicos esenciales, o por la expresión libre de una opinión política, fueron víctimas de asesinato; cárcel; desapariciones forzadas; secuestro; torturas; acusaciones exageradas y ridículas de traición a la patria; asociación para delinquir, entre otras absurdas acusaciones, con el objeto de infundir terror en la población para garantizar su permanencia abusiva en el poder, sin legitimidad. Obviamente con el entramado que significa la existencia de un ejército de ¨jueces, y fiscales¨ adocenados y serviles a una claque política corrupta e inmoral.

Por fortuna, a partir del 3 de enero todo ha venido cambiando, a pesar de que siguen en el poder los mismos, pero en lo que pudiera llamarse una transición atípica, y tutelada. Tenía que ser así en la visión de los Estados Unidos, porque si hubiera sido una sustitución para poner en el poder a los ganadores de las elecciones, muy probablemente se hubiera producido una guerra civil, o un golpe de estado a cargo de las fuerzas regulares militares y policiales, y las bandas paramilitares armadas por ellos mismos desde 1999, en esa distorsión horrenda, según la cual, su ¨doctrina¨ nace de la fusión Estado-Partido-Gobierno.

No nos olvidemos de que en la campaña electoral abusiva; ventajista, y controlada por la dictadura, se gritaba a  voz en cuello: ¨vamos a ganar, por las buenas o por las malas… Con los votos, o con las armas¨. Así son ellos.

Pero vale la pena recordar también que lo ocurrido el 3 de enero no fue sino la captura de un reo de la justicia norteamericana, bajo acusaciones de narcoterrorismo, que hoy vive un proceso judicial en una Corte de Nueva York, en un país donde si funciona el estado de derecho y la separación de poderes, a diferencia de Venezuela. A estas acusaciones probablemente se le sumen otras, tales como la comisión de delitos de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional (CPI).

De tal manera que los reos Maduro y Flores, tendrán derecho a defenderse y a nombrar sus abogados particulares, en abierto contraste con lo que ellos sometieron a los miles de presos políticos en nuestro país, y que ahora los encargados están siendo obligados a liberar, aunque lamentablemente a  cuentagotas, lo cual, prolonga la humillación y la agonía de un sin número de familias inocentes.

Seguimos haciendo un llamado público por la liberación irrestricta y plena de todos los presos políticos. Para ello no era necesaria una Ley estafadora de amnistía que no es tal cosa, sino la continuación del sometimiento. Un decreto general  de indulto era lo propio. La sociedad civil; los partidos, y obviamente los familiares, así como los gobiernos extranjeros y amigos de la libertad, debemos seguir presionando por la liberación de todas las víctimas reales. No se puede meter en el mismo saco a inocentes con sus verdugos y torturadores.

Falta mucho por hacer, pero el plan de las tres etapas diseñado por Estados Unidos para Venezuela está en ejecución. Por ahora, aseguraron el control del gobierno encargado ¨bailando pegado¨, cachete con cachete con Trump y Rubio, el suministro de petróleo y su comercialización en el mercado internacional; le cerraron el chorro regalado a la dictadura cubana; frenaron la influencia rusa; china en la región, y quizás la más nefasta, la dictadura teocrática de Irán, habida cuenta de los últimos acontecimientos.

Aunque no nos gusta la guerra, es obvio que sin ese esfuerzo los bárbaros ayatollahs iraníes seguirían alimentando y financiando muchos movimientos terroristas en el mundo, tal como hicieron con Hezbollah en el Líbano; con Hamás en Gaza, y hasta partidos políticos y gobiernos como ha quedado demostrado en su estrecha relación con la dictadura venezolana, tanto  con Chávez, como con Maduro, con el gobierno español del PSOE-Sánchez, y mini partidos como Podemos, Sumar y Mas Madrid.

A ellos también se les pidió que se marcharan luego de 47 años abusivos en el poder, pero se dedicaron a desarrollar armas nucleares para enfrentar a Occidente en procura de su destrucción. Pues bien, esa visión terrorista de la política es inaceptable para el mundo occidental, a pesar de que en Europa la defensa de los intereses de nuestra cultura sea tan precaria y cobarde, como lo demuestra la invasión musulmana y persa financiada, por cierto con el dinero de los contribuyentes europeos. Con esta nueva visión de la política mundial hay esperanzas de que nos libremos del terror, y emprendamos un mundo mejor al servicio de la democracia y los intereses de las mayorías para vivir y progresar en paz.

Hoy el mundo será mejor sin la dictadura de Maduro en ejercicio abusivo; sin la teocracia iraní y el financiamiento del terror, y probablemente muy pronto también sin la dictadura cubana de los Castro, que ha subyugado por 67 años a toda una sociedad, mientras ellos se enriquecieron a manos llenas, como hacen todos los tiranos.

Falta menos para vivir en un mundo mejor, y ojalá sea pronto. El mundo entero merece respirar en libertad plena. ¡Un mundo nuevo!

@romanibarra

 

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