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La vacunación preventiva es un acto de amor y de responsabilidad hacia tu mascota

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Ante el repunte de casos de parvovirus y moquillo canino, principalmente en animales no vacunados, el médico veterinario Andrés Bucarito enfatizó que la vacunación preventiva, aparte de ser un acto de amor para tu mascota, es un acto de responsabilidad.

Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, señaló que ambas enfermedades pueden alcanzar una mortalidad de hasta 70 % si no se detectan y tratan a tiempo.

Bucarito destacó que el aumento de casos está asociado principalmente a la falta de vacunación preventiva. En este sentido, subrayó que inmunizar a las mascotas siempre resulta más económico que tratar las enfermedades una vez que se presentan.

Los casos se están saliendo de control porque no hay vacunación preventiva, afirmó.

Esquema de vacunación canina

El veterinario indicó que no existe un protocolo único de vacunación, ya que cada médico veterinario establece su propio esquema. Sin embargo, recomendó realizar primero una hematología preventiva para descartar hemoparásitos antes de aplicar las vacunas.

En su caso particular, señaló que utiliza la vacuna séxtuple —cuyo costo se ubica entre los 20 y 25 dólares— por ser una de las más completas, ya que protege contra varias enfermedades virales como parvovirus, moquillo, coronavirus, hepatitis, leptospirosis, parainfluenza y encefalomielitis.

Asimismo, explicó que el esquema más común consiste en aplicar una primera dosis, una segunda a los 15 días y una tercera después de otros 15 días. Posteriormente, se hace una revacunación anual.

Añadió que en animales mayores de seis meses la vacuna contra la rabia puede aplicarse junto con el esquema inicial. También comentó que algunos veterinarios utilizan intervalos de 21 días entre dosis o evitan aplicar ciertas vacunas, como la de leptospirosis, antes de los tres meses de edad.

Síntomas y riesgos del parvovirus y moquillo

El especialista detalló que el parvovirus canino es una enfermedad altamente contagiosa que puede transmitirse por contacto directo entre perros o de forma indirecta a través de objetos contaminados, como superficies o heces. Sus síntomas más comunes incluyen vómitos, diarrea con sangre, dolor abdominal, inapetencia, letargo y decaimiento.

Sobre el moquillo canino, precisó que es una enfermedad más virulenta que puede afectar el sistema respiratorio, digestivo y nervioso. En fases avanzadas puede provocar convulsiones, pérdida de la capacidad de mantenerse en pie y, en casos graves, la muerte del animal si no recibe tratamiento oportuno.

Agregó que el parvovirus suele afectar principalmente a perros jóvenes y rara vez se presenta en animales mayores de dos años y medio.

María Iriarte – Radio Fe y Alegría Noticias

 

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