La multiplicidad de asuntos que encara simultáneamente la dictadura interina y tutelada, son de cuidado, porque aunque están obligados a cumplir tarde o temprano, nunca dejan de exhibir sus mañas y por supuesto actúan como ha sido su costumbre, mintiendo para ver si con ello ganan tiempo en el poder.
Nos referimos al hecho de que prometieron la liberación de todos los presos políticos, y como siempre, incumplieron. Lo supeditan al hecho de la aprobación de la Ley de Amnistía, que como advertimos en entrega anterior, es una estafa. No es posible, ni aceptable meter en el mismo saco a las víctimas de una ¨justicia¨ discrecional, junto a los que se inventaron delitos inexistentes; incurrieron en delitos de lesa humanidad; terrorismo de estado; desapariciones forzosas; asesinatos; secuestros; torturas inimaginables y todas degradantes de la condición humana, con el ánimo de blanquear a sus monstruosos esbirros, y la cadena de mando, igualándolos con inocentes. Es un despropósito.
Liberarlos a todos en un solo acto, sin cortapisas ni más dilaciones, es lo que corresponde hacer, y ello no depende de una Ley chimba como la de Amnistía, sino de la voluntad política. Hay que seguir presionando, esta vez para que aunque ya aprobada en segunda discusión, sea derogada. La encargada de la Presidencia, en lugar de ejercer el veto para enderezar el inmenso entuerto que la AN Chavo-Madurista ha creado, firmó de inmediato el ejecútese y encargó de su cumplimiento al Ministro del Interior, verdugo por excelencia.
Esto debe saberlo el gobierno de Trump y forzar las correcciones debidas, tan pronto como sea posible. Es inaceptable y humillante que delegación en la aplicación de esta Ley abominable, descanse en un sujeto que se ha convertido en la piedra de tranca de toda salida política posible.
Es una vergüenza que los diputados de ¨oposición¨ no hayan vetado el articulado de la Ley chimba, y por el contrario, aprobaran semejante locura de manera unánime. Esa Ley se va a convertir en un instrumento de chantaje y sometimiento.
Por otro lado, la visita del Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, acompañado del subsecretario de guerra Joseph Humire, amplio conocedor del tema hemisférico, ha puesto en la agenda las prioridades cuyo cumplimiento exige el gobierno del Presidente Trump, a objeto de depurar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y alinear al país con los objetivos trazados luego de los eventos del 3 de enero, para configurar una nueva realidad. Seguridad regional; estabilización del país, y alineación de estrategias de defensa con los encargados de la transición.
Es de suponer que también se habló, aunque no trascendió, el delicado asunto del desmantelamiento de los colectivos paramilitares, los cuales han sido estimulados y armados por Chávez y Maduro a lo largo de más de 26 años, los cuales, siguen aterrorizando a la población a manera de control social de la ciudadanía, a manos de la dictadura.
En cuanto a otros asuntos, aunque distante de nuestra geografía, no por ello ajeno; y por ello hay que mantener los ojos abiertos con lo que pueda pasar en los próximos días en Irán, habida cuenta de las amenazas que la dictadura de los Ayatollahs ha proferido contra el gobierno de los Estados Unidos. No se puede olvidar la relación estrecha y abominable que ha habido entre Irán, y Venezuela desde los tiempos de Chávez, y también con Maduro para la elaboración de armas peligrosas contra la seguridad de Norteamérica, así como la presunta protección diplomática ilegal que Venezuela ha otorgado a terroristas iraníes; libaneses de Hezbollah, y de Palestinos de Hamas, todos cohonestados y financiados por la dictadura iraní. Se presume también la presencia numerosa de estos terroristas en territorio venezolano, asunto delicado que debe ser aclarado en breve.
Los acontecimientos mundiales siguen en pleno desarrollo, y la política exterior norteamericana ha querido marcar su doctrina desde la Conferencia de Seguridad celebrada recientemente en Munich, desde la cual, el Secretario de Estado Marco Rubio, habló del delicado proceso de reconstrucción europea, luego de la segunda guerra mundial, y como a juicio de su gobierno, debería construirse –otra vez- una alianza leal entre Estados Unidos y Europa, para evitar o impedir que los adversarios históricos de Occidente sigan avanzando, contra los intereses de este pacto.
¨…Bajo la Presidencia de Trump, Estados Unidos asumirá una vez más la tarea de renovación, y restauración, impulsado por la visión de un futuro tan orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización. Y si bien estamos preparados, si es necesario, para hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto con ustedes, nuestros amigos aquí en Europa¨.
¨Formamos parte de una sola civilización: la civilización occidental. Nos unen lazos más profundos que cualquier nación podría compartir, forjados por siglos de historia común; fe cristiana; cultura; herencia; idioma, y los sacrificios de nuestros antepasados y dejaron como herencia¨.
¨Los estadounidenses a veces damos la impresión de ser un poco directos, y urgentes en nuestros consejos. Por eso el Presidente Trump exige seriedad y reciprocidad de nuestros amigos aquí en Europa. La razón es porque nos importa mucho. Nos importa su futuro y el nuestro…..estamos conectados, no solo económica y militarmente. Estamos conectados espiritual, y culturalmente. Queremos que Europa sea fuerte. Creemos que Europa debe sobrevivir…¨!
Todos los interesados en estos temas geopolíticos deberían leer el amplio discurso de Rubio en la Conferencia de Seguridad celebrado en Munich, porque encierra la intención y la doctrina que los Estados Unidos entiende como necesaria para la supervivencia de Europa, la contención de adversarios como China, y Rusia, pero especialmente, la invasión consentida y financiada equivocadamente por la Unión Europea de musulmanes inadaptados y odiadores de la civilización occidental, bajo la visión del Estado de Bienestar, que tantos problemas está creando en casi todos los países de la Unión.
Por último, para efectos de esta entrega y sin que haya desconexión de los temas esenciales, es también fundamental el trabajo que viene haciendo desde el exterior María Corina Machado, para presionar no sólo los cambios propuestos por el gobierno norteamericano en las tres etapas conocidas, sino la importancia de que en los planes esté el calendario electoral. Para nosotros, la nueva realidad impone que una vez se resuelva la transición tutelada, lo lógico es la celebración de unas megaelecciones que relegitimen todas las instancias del poder público, pero de no ser posible, al menos las presidenciales y las de la Asamblea Nacional.
No es aceptable una AN en manos del Chavo-Madurismo, y una ¨oposición¨ dócil al oficialismo encargado del poder.
@romanibarra

