La precariedad en los servicios básicos ha transformado la cotidianidad de la calle El Alto, en el Barrio Bolívar, municipio San Cristóbal, estado Táchira, donde sus habitantes enfrentan un ciclo interminable de interrupciones que comprometen su calidad de vida. De acuerdo con testimonios recabados en la zona, el suministro eléctrico se desvanece entre dos y tres veces por jornada, con lapsos de oscuridad que se extienden desde media hora hasta un máximo de 120 minutos. Esta inestabilidad energética se ve agravada por una severa carencia hídrica, ya que las tuberías permanecen secas durante periodos que superan las cuatro horas diarias, dejando a la comunidad en un estado de desatención absoluta.
Los habitantes denuncian que no existen cronogramas de racionamiento que permitan a las familias tomar previsiones mínimas.
Hugo Montilla, residente del sector, junto a otros ciudadanos afectados, enfatizan que la problemática carece de una planificación institucional, pues no existen cronogramas de racionamiento que permitan a las familias tomar previsiones mínimas.
Lo que más preocupa a la población es el retroceso abrupto en la eficiencia de estas prestaciones, dado que hace apenas unas semanas el flujo de luz y agua operaba con relativa normalidad.
Actualmente, el sector se encuentra nuevamente desprovisto del vital líquido, mientras el silencio de las autoridades competentes profundiza la incertidumbre de quienes exigen soluciones inmediatas ante este escenario de sequía urbana y descontrol técnico.
Daniel Bueno – La Prensa del Táchira

