Noción envolvente
En el caso venezolano, estamos claros que, las elecciones realizadas hasta el presente, no han resuelto los distintos problemas que confronta el país. Una de las causas es que el voto ha sido desprovisto de las garantías necesarias para que produzca los efectos que de él siempre se espera. Nuestra situación política transcurre entre el estancamiento y un espacio que debe transitarse, bajo unas circunstancias impredecibles, llamadas “transición”, la que debe concluir en la restitución de la Democracia, pero no de cualquier democracia, sino una con iniciativas, sensible a las necesidades sociales y conectada de la gente; en suma, una democracia sustancial.
Contenido
Este último concepto es amplio y flexible, pues se trata de darle a la democracia el mayor contenido material posible, eso sí, que sea beneficioso para la gente y que la preserve igualmente de sus enemigos de estos tiempos. Para Bobbio, lo característico de la democracia sustancial radica en que ésta remite a los fines y valores de este régimen político que se basan esencialmente en los principios de igualdad social y económica. Esta clase de democracia va más allá de los procedimientos formales, como elecciones; para ampliarse a la obtención de buenos resultados para distintos sectores, calidad de vida y respeto a los derechos humanos para todos, incluyendo las minorías.
Democracia igualitaria
En esa lucha por la igualdad, se debe concretar de una buena vez este derecho fundamental, haciéndolo real y efectivo, para ello se deben dictar normas y crear instituciones verdaderamente especializadas en la atención de personas vulnerables, como ancianos, niños y adolescentes, mujeres embarazadas en estado de pobreza, discapacitados, entre otros segmentos de población, que de paso debe ser educada o informada en cuanto a que este derecho no constituye una garantía estándar para el total de la población, sino que se basa en políticas públicas que tiendan a nivelar a los sectores de población, más vulnerables.
Democracia económica
En una Democracia sustancial, el Estado deberá garantizar y promover la creación de empresas privadas, creando para ello a través de procesos legislativos eficientes, certidumbre jurídica y combatiendo duramente la corrupción; para de esta manera establecer esquemas de actuación, muy distintos a los existentes actualmente, que lleva al Estado por ejemplo a intervenir en los análisis de las estructuras de costos y la fijación de los porcentajes máximos de ganancias de las empresas, que desestimulan por lo demás, tanto a la inversión pública como a la inversión privada, nacional y extranjera.
En fin, en una Democracia sustancial, debe practicarse una economía manejada por instituciones novedosas y modernas, que mire a la privatización como una estrategia y no como una enemiga; que se puedan constituir empresas mixtas. Una economía que tenga en sí misma, un poder de adaptación a los cambios sociales y tecnológicos que vive la humanidad, como la globalización o la novedosa teoría económica del decrecimiento a fin de hacer posible orientar las decisiones hacia grandes consensos sociales dentro del país y fuera del mismo, para asegurar de este modo alianzas estables, dentro y fuera del país.
Autonomía de los poderes
Otra lección que, ya hemos debido de aprender en cuanto a la conservación y mantenimiento de un régimen de pesos y contrapesos institucionales, es la de propugnar en todo momento por “la autonomía e independencia de los Poderes Públicos”, los cuales deberían ser ocupados por personas de la sociedad civil y política, de reconocida trayectoria y experiencia en cada uno de sus ámbitos, sujetos al escrutinio periódico de asociaciones u organizaciones no gubernamentales, que puedan llevar sus evaluaciones al debate parlamentario plural, como una forma de establecer un circuito de control entre gobernantes y gobernados.
Actores con oxigeno
Una Democracia sustancial, está llamada a hacer más visible, la participación de la mujer y de los jóvenes en funciones de gobierno, para eso, se deben establecer programas de estudio en las Universidades y en las escuelas de gerencia que deben crearse, para la permanente formación de funcionarios y ciudadanos demócratas, pues para el sostenimiento de la Democracia sustancial por venir, no será conveniente volver a caer en manos de personas que ignoran sus más sensibles valores y prácticas. Se necesita que se entienda que los nuevos tiempos, deben significar un sacudón efectivo para su defensa también.
Tratamiento de la opinión popular
Para el italiano Luigi Ferrajoli, la democracia sustantiva se refiere a cómo la voluntad del pueblo es recogida, es consulta que permita determinar objetivos, diseñar contenidos o darle sentido a las distintas decisiones que se toman a través de los procedimientos democráticos: elecciones, consultas, cabildos, asambleas de ciudadanos, referéndums entre otros, para que luego esa voluntad se cristalice en salud, educación y vivienda, entre otros servicios, en sí mismos vinculados a la seguridad humana. Como puede apreciarse, no solo los procesos electorales mantendrían la conexión gobierno-ciudadanos, sino también otros mecanismos decisores de políticas públicas.
Esquemas militares
Una democracia que verdaderamente profundice en su preservación y mantenimiento, debe instruir de manera respetuosa, mesurada y convincente al mundo militar, que su participación en actos con fines políticos, pone en riesgo la estabilidad de la Democracia, que ese supuesto ejercicio de ciudadanía, no es tal, sino que es asumir una posición ventajista y parcializada en favor de una corriente partidista o un líder especifico; que su incorporación a la Administración Pública, los hace sujeto de críticas ciudadanas, en ejercicio del derecho constitucional al libre pensar, las que bajo ningún aspecto pueden ser objeto de censura a rajatabla.
En una democracia sustancial, la legitimidad de los militares, no debe provenir de su armamento o de su fuerza física, debe provenir de su respeto al orden constitucional y las leyes, de la confianza ciudadana depositada en ellos, por ser los protectores de las reglas del juego democrático y electoral, como recientemente ocurrió en Honduras, en donde supieron defender y respetar, el pronunciamiento de la “soberanía popular”; al ser una institución del Estado al servicio de la Constitución, lo que equivale a decir, bajo el control civil, que es una regla de oro, que por lo demás, es el que define sus políticas de acción.
Democracia dinámica
La democracia sustancial, debe llevarse a cabo bajo la concepción de un “proceso vivo”, que esté en una constante evolución y adaptación a las necesidades de la sociedad. Que sus líderes entiendan que, debe ser un sistema político en permanente transformación, para de esta manera lograr que las demandas sociales puedan ser satisfechas desde el poder, con celeridad y eficacia. Será viva y dinámica la Democracia por venir, en la medida que haya una “correlación directa entre los cambios de opinión pública y los cambios en las políticas públicas” (Caughey y Warshaw), o sea, las leyes que rigen al Estado deben estar al mismo ritmo del pensamiento social.
Alcance de la democracia
En definitiva, la Democracia hoy en día no es sólo votar, es también organización social y política, para difundir el amplio contenido material de ella, con el fin de sostenerla y ampliarla, lo que en palabras del filósofo griego Aristóteles, “afianzará una auténtica ciudadanía, pues de esta manera será posible intervenir en los asuntos públicos y exigir democracia”, como sistema equilibrado de derechos y deberes, para ello la democracia sustancial deberá proveerlo también de medios políticos seguros, para enfrentar cuando sea el caso, a los responsables de la administración de los poderes públicos, justamente en defensa de esa ciudadanía.
Redes sociales: X: @hernandez_julio – Instagram: @juliocesarhernandez_oficial –Facebook: juliocesarhernandez –Threads: @juliocesarhernandez_oficial
Táriba, 25 de enero de 2026

