A pesar de las riquezas hídricas del estado Falcon, paradójicamente las familias falconianas, sufren los rigores de la carencia de agua potable por tubería y un inadecuado drenaje de red de aguas servidas.
La capital del estado Falcon, próxima a cumplir 500 años de fundada, es una muestra homogénea del razonamiento de agua potable por tuberías: durante la gestión de la familia Montilla Lugo, ocurrió lo que nunca había ocurrido en Coro y sus alrededores. Llego el racionamiento hídrico para quedarse y perpetuarse en el tiempo la carencia de este vital líquido.
El agua potable, aparece 02 veces por semanas en los grifos de los hogares corianos: esta milagrosa aparición solo dura 12 horas máximo. Pero eso sí, el cobro de tarifas mensual, no falla, es constante.
Con respecto a la red de aguas servidas, la cosa esta peor, brotes de aguas que afloran a la superficie de las calles y avenidas, con su característica hediondez y contaminante descomposición orgánica.
Las familias corianas sufren y esperan por una eficiente gestión de HIDROFALCON, que redunde en el mejoramiento de su calidad de vida.
Nota de prensa

