Hoy, Divina Pastora, es tu día
Hoy, amada madre, con los ojos aún cerrados, te vi pasar por mi mente,
con un vestido vinotinto y azul claro, acompañándolo unos cordones dorados,
recordándome que siempre has estado allí, con nosotros.
Aprovechando tu visita, hoy te quiero contar que hace casi un año unimos nuestras vidas en sagrado matrimonio,
y que fuiste la primera que llegó a nuestro hogar.
Hoy te quiero contar que unos hacen tregua,
porque es nuestro día sagrado para ti,
para rendirte culto, oración y recibir tus bendiciones.
Hoy recibe cada una de las peticiones de tus hijos,
porque hoy amada virgen,
te puedo decir que la procesión no es solo en Barquisimeto,
está en cada corazón de cada creyente que está contigo en este momento.
Hoy eres nuestra luz,
por favor guíanos para que seamos testigos de cada milagro,
que en diferentes partes del mundo hoy recibimos de tu parte.
Quizás mañana sea un día diferente,
pero sabremos que has llenado nuestros corazones con tu gracia,
y eso, amada Divina Pastora, nos hace fuertes,
porque sabemos que estás con nosotros.
Gracias amada madre por acompañarnos y recibir nuestras oraciones.
Ana María Gil: Creadora digital. Ingeniero de profesión, escritora por vocación. Community Manager, Docente, Pract. Access Bars, Máster Coach y PNL, Coach de marca – @anaenletras

