Las comunidades populares en Venezuela mantienen un alto nivel de resiliencia, un sentido positivo de la vida y una valoración significativa de la democracia, según los resultados de una investigación de la Fundación Centro Gumilla.
Centro Gumilla: Comunidades populares mantienen alto positivismo y fuerte apego democrático.
De acuerdo con el estudio, 80 % de la muestra mantiene una visión positiva de la vida, mientras que 93 % considera que vivir significa aprovechar al máximo las oportunidades, incluso en medio de un contexto adverso.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, el padre jesuita Robert Yency Rodríguez, director de la Fundación Centro Gumilla, explicó que, para estas comunidades, vivir implica afrontar el día a día para convertir situaciones en oportunidades y potencialidades.
Las personas reportaron que intentan llevar una vida más organizada, aunque no desde estrategias de largo plazo, sino desde una organización táctica orientada a resolver las urgencias cotidianas.
Pese a ello, no todas las personas tienen la misma capacidad de reinvención: algunas logran transformar la adversidad en fortaleza, mientras que otras quedan atrapadas en la dinámica de resolver y consumir el día a día sin generar valor.
Participación comunitaria y construcción de confianza
La investigación se centró en comunidades con liderazgo activo y organizaciones internas en funcionamiento, incluyendo sectores periurbanos y comunidades indígenas wayuu, kariña y pemón.
El estudio combinó metodologías cuantitativas y cualitativas —entrevistas, grupos focales y talleres investigativos— en comunidades del centro, oriente y occidente del país.
Rodríguez señaló que el tejido social se construye sobre la base de la confianza, que es progresiva y nunca un cheque en blanco. Las instituciones que gozan de mayor credibilidad son iglesias, escuelas, medios comunitarios y organizaciones humanitarias.
Los ciudadanos participan en los mecanismos donde se sienten reconocidos y donde perciban que su involucramiento puede generar resultados positivos para la comunidad.
Apego a la democracia y liderazgo femenino
El análisis reveló que el 91 % de los encuestados expresa apego a la democracia y valora este sistema como parte fundamental de la vida comunitaria, aunque critica la política cuando está desconectada de sus necesidades y experiencias.
Los liderazgos comunitarios, indicó Rodríguez, son ejercidos mayoritariamente por mujeres mayores de 35 años, muchas de ellas madres.
Según el director de la Fundación Centro Gumilla, el país, con todas sus dificultades, continúa motivando a las personas a superar el individualismo y a organizarse colectivamente.
A su juicio, el tejido social se fortalece por la expectativa de cambio y por el deseo de mejorar las condiciones de vida.
María Iriarte – Fe y Alegría Noticias

