ABC de la política.
En este articulo queremos dejar en evidencia cómo se expresó el caudillo desde el ocaso de Cipriano Castro hasta 1958. Comenzamos con los pleitos y conjuras por el poder de los compadres, un Castro bochinchero y fiestero vs. un Gómez recio de carácter y autoridad; duelo que terminó con orden de detención contra Castro, mientras estaba fuera del país por motivos de enfermedad, y, por supuesto, la presidencia interina de Gómez, con beneplácito de muchos sectores, incluso los norteamericanos.
Gómez llega cortando rabo y oreja contra los ministros y militares que le eran leales a Castro. Al mejor estilo del caudillo necesitaba el control absoluto así que reforma la constitución en 1909 y el Congreso lo designa presidente (1910-1914); configurando así un Estado absolutamente centralizado, en su puño: nombra a los presidentes de los Estados y es el jefe de las Fuerzas Armadas.
Inaugura la academia militar con lo que consolida unas Fuerzas Armadas profesionalizadas, instruidas y disciplinadas, ya había sepultado las montoneras y con ellas a: El Mocho Hernández, Nicolas Rolando… por lo que sus adversarios no iban a combate si no a la cárcel (La Rotunda). Da paso a una administración marcada por el compadrazgo, amiguismo, nepotismo y abuso de poder. Al tiempo crea el Ministerio de Fomento y la Hacienda Nacional, por lo que es conveniente precisar que no todo fue oprobio como decían sus enemigos, ni orden y progreso al decir de sus amigos, como nos comenta Arraiz Lucca.
Durante esta cruel dictadura el país sobrevivió a cinco constituciones 1909, 1914, 1922, 1925 y 1928, todas federales y democráticas – menos 1914 y 1922 -, cada una un traje a la medida del dictador. Gómez exacerba el personalismo político y con una sagaz y férrea voluntad de dominio se imponía, desconfiando de todos, incluso de su hijo José Vicente, al extremo que no dormía ni con Dionisia, ni con Dolores, sus más fieles parejas y madres de 15 hijos, de los supuestos 99 que tuvo. Afianzado en la abonanza petrolera con ingentes recursos que manejaba como si fueran de él, a través de concesiones a sus amigos y allegados, en detrimento del interés nacional, como denunciaba Rómulo Betancourt.
Aunque parte de la intelectualidad venezolana lo apoyaba sus antagonistas se fueron mostrando, pero en la medida que lo hacían iban presos: José Rafael Pocaterra, Delgado Chalbaud…. Es así, como llegamos a la expresión política más importante del siglo pasado con la llamada la generación del 28, ya no se trataba de montoneras desordenadas, eran políticos intelectuales de derecha e izquierda influidos por ideas de libertad y democracia. Sin embargo, su muerte fue por un cáncer de próstata, en su cama, en 1935, haciendo coincidir su élite cercana la fecha con el fallecimiento del libertador el 17 de diciembre, como una representación mítica.
Inmediatamente el Congreso designa a su ministro Eleazar López Contreras como presidente, quien reforma la constitución en 1937, otorga libertades civiles, pero no políticas; por ello, los partidos políticos, comunistas, socialdemócratas y socialcristianos, se van fortaleciendo a la sombra. De igual forma Medina Angarita continúa el camino hacia la democracia… pero en mora con el voto, universal, directo y secreto, que era la exigencia de la dirigencia política opositora.
Era Medina un demócrata y lo demostró al acordar con sus opositores nombrar presidente a Diógenes Escalante, pero el infortunio lo impidió. Entonces, impone a Biaggini y se rompe el acuerdo, dando lugar a que se unieran militares y civiles para dar el golpe de estado de 1945. Unos dicen que truncó el proceso progresivo a la democracia, pero en una entrevista Medina dijo que fue por el voto.
Se instala una Junta de Gobierno con verdadera vocación democrática, llamando a una asamblea constituyente que dio a luz la constitución de 1947, que instituía el voto directo, las libertades civiles plenas y a elecciones de primer grado en las que gana Rómulo Gallegos (AD). Pero, el caudillo afloró y el liderazgo político adeco (AD) fue arrogante y avasallante, controlando todas las estructuras civiles de la sociedad, decretando reformas de gran alcance sin consultar con los otros factores políticos. Con ello, el fortalecimiento de las estructuras de los partidos políticos gobernantes a través del aparato burocrático administrativo, lo cual quedó como una forma de hacer política.
Entonces, el caudillo se adapta al espíritu de los tiempos (Zeitgeist), del bandolero que asaltaba haciendas, al jefe de las montoneras para la toma del poder político, a los partidos políticos en democracia. Ordenando y mandando, todos debían obediencia incondicional, sin adversarios sino enemigos a vencer y arrasar y cuando ganan se reparten el botín.
Por ello, en la medida que se producían los cambios sociales, Acción Democrática (AD) iba teniendo el control de las estructuras sindicales, gremiales y empresariales, nacientes a la luz de la democracia. Caldo de cultivo donde se cocinó otro golpe de Estado en 1948. Ahora sólo militares encabezados por: Marcos Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez y Carlos Delgado Chalbaud.
Nuevamente las opiniones divididas en cuanto al origen de ese golpe, unos dicen que los civiles excluyeron a los militares, y otros, porque los focos comunistas que representaban una amenaza no eran contrarrestados con fuerza por el gobierno. Pero, lo que sí ocurrió fue que el nuevo gobierno militar recibió apoyo de líderes democráticos y de sectores civiles.
Lo primero que hizo Pérez Jiménez fue quitar del medio a Delgado Chalbaud – quedó la impresión de que fue autor intelectual de ese asesinato -, luego la renuncia de Llovera Páez, con lo que es designado por una Junta Militar como presidente. Se consolida una dictadura, autoritaria y personalista, que reprimió total y absolutamente a la disidencia mediante un aparato policial llamado Seguridad Nacional. Con su proyecto Nuevo Ideal Nacional, ejecutó grandes obras de infraestructura y políticas de seguridad ciudadana, con las que la gente tenía la sensación de que si no se metía en política no tenía problema. El petróleo ocupó un rol importante por el aumento del precio del barril.
La ambición de poder lo hizo cometer dos fraudes electorales (1952 y 1957), pero no contaba que en la clandestinidad los partidos políticos, AD, COPEI, PCV y URD, se organizan a finales de 1957 y crean la Junta Patriótica. Unidos por encima de sus intereses se encargan de difundir el fraude, hacer llamado a las Fuerzas Armadas, denunciar los casos de presos políticos y llamar a la insurrección cívico-militar, acciones que desenlazan en el golpe de estado de 1958.
Este tiempo narrado tiene un sentido de unidad histórica porque dictadores expresan el personalismo, nepotismo, abuso de poder, corrupción… y los demócratas utilizan las estructuras del Estado para fortalecerse, en ambos, casos sin correspondencia entre el marco constitucional y la realidad, social y política, en el país.
En el próximo artículo analizaremos cómo la democracia quedó congelada en la satisfacción de la gente con el caudillo actuando a través de los partidos políticos.
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