(Crónica para amantes del espectáculo)
¡Sí, señor! Donald, el célebre pato de Walt Disney, anda de aventuras por allí. Corretea, brinca y trepa por todos lados sin pararle a nadie. En estos días recientes se le ocurrió hacer una gran fiesta con sus amigos donde hubo golosinas, pasteles y cotillones a granel. Hasta se atrevió a exhibir portaaviones, cazas, helicópteros y un arsenal militar para darle un toque distintivo al festejo.
Donald Duck se ha transformado por completo. Ya no es ese pato gruñón con voz chillona que solía enfadar a sus amigos. Ahora baila gozosamente al estilo de Village People. Ha cautivado a millones de seguidores por todo el mundo y tiene celosa a su novia Daisy. Por supuesto, sigue usando su uniforme de marinero y un gorro azul para no desencajar en este mundo movido por la geopolítica.
El entusiasta Donald no lo puede creer. Tiene poder y ha acumulado una maravillosa fortuna casi igual a la de su tío Rico Mc Pato. Canta y ríe a carcajada ante sus amigos. Danza en todas las formas para impresionar a los presentes. Sus ojos celestes saltan de alegría y de vez en cuando mueve el pico en forma zigzagueante en señal en señal de triunfo. La fiesta es un verdadero espectáculo con él.
Sus queridos sobrinos Hugo, Paco y Luis han quedado sorprendidos. Ven al tío resplandeciente, jovial y dicharachero. Anuncian que el festín del tío es un abreboca de los planes aventureros que tiene previsto en uno de esos mares del planeta. Se ha planteado hacer grande de nuevo a América. Le va a hacer frente a unos supuestos carteles que están poniendo en jaque a la juventud de su nación. Nadie lo va detener, según dicen sus asombrados sobrinos.
La fiesta sigue y Donald Duck se pavonea. Mueve la cola y sus blanquecinas plumas muestran un aire de grandeza. Así es este animado personaje, amigo predilecto de Mickey Mouse. Festeja sin parar. Pronto se irá de aventuras para mostrarse tal como es. Donald se lo cree. No es casual que su nombre, de origen irlandés, signifique “gobernante del mundo”. Ya veremos en qué paran las nuevas andanzas de ese famoso personaje.
Politólogo, periodista y profesor titular de la UDO.

