pancarta sol scaled

Jesús Alberto Castillo: Las voces disonantes en el liderazgo

Compartir

 

Las organizaciones tienen su razón de ser en las personas. Se constituyen por y para ellas. Sin embargo, es el liderazgo el motor que las echa a andar y conducirlas por caminos difíciles. Eso significa que dependiendo del estilo de liderazgo que se imprima dentro de las organizaciones podemos predecir su éxito o fracaso.

Es importante, entonces, contar con un liderazgo que sea capaz de generar confianza entre los miembros de la organización. Para ello debe marcar una clara visión de futuro, facilitando las potencialidades e inventivas de los integrantes del equipo. Es una autonomía con responsabilidad donde cada quien aporte, de acuerdo a su perfil, tenga sentido de pertenencia y se sienta protagonista de las Innovaciones trazadas.

Como bien destaca Johanna Segovia, científica y educadora salvadoreña, “un verdadero líder no es una figura distante que observa desde una torre, sino un acompañante que cruza un puente junto a su equipo”. Quien aspire conducir debe ser el primero que dé ejemplo a los demás, dispuesto a vivir y padecer junto a ellos sus mismos problemas y, lo más importante, dar cabida a las voces disidentes para enfrentar los desafíos de la organización en un entorno movido por la incertidumbre y el caos.

La realidad actual así lo requiere. Los líderes deben romper modelos repetitivos y promover espacios a nuevas voces que tengan ideas distintas, creativas y desafiantes. Es en la pluralidad donde reside mayormente el éxito de la estrategia organizacional. La experiencia indica que existen otras miradas de ver el mundo, abriendo nuevos caminos para enfrentar con menores dificultades las fuerzas cambiantes del entorno.

Los recientes estudios en el campo gerencial señalan que la inventiva personal no prospera bajo un clima de control excesivo ni en espacios de desconfianza permanente. El líder debe crear las condiciones de para fomentar el trabajo en equipo, la pluralidad de ideas y el talento de los miembros de la organización. Es hora de erradicar los privilegios concentrados, las estructuras piramidales y los mecanismos internos que silencian las voces disidentes y frenan el potencial emergente.

La referida autora salvadoreña considera que el éxito de un líder no basta con tener buenas intenciones sino establecer prácticas concretas, tales como abrir espacios transversales de meritocracia, diversificar la toma de decisión, promover la rotación de responsabilidades y medir los resultados por indicadores de gestión y bienestar del equipo. En fin, se trata de reconocer las diferencias como fortalezas, caminar a lado de los demás y celebrar los logros como una victoria compartida.

 

Traducción »