pancarta sol scaled

Pedro R. García: El alma por nacer

Compartir

 

Punto de quiebre.

Ubicando algunas pistas.

En la película realizada en 1980, William Hurt protagoniza y representa a un científico que experimenta con drogas alucinógenas. Aislado en una cámara, las sustancias ingeridas le causan una regresión vital y psicológica, pero fundamentalmente genética. Su búsqueda es lo que yama el alma por nacer, para poder vivir la experiencia del nacimiento de la especie. En ese proceso desarroya rasgos de primate, el resultado de una reversión evolutiva. La película es así parte ciencia ficción, otra parte terror y una tercera comedia del absurdo.

La mayoría de los conceptos religiosos nacieron con el objetivo de darle un sentido transcendente a nuestras vidas, al menos esa es la función que, en teoría deberían tener, hablamos de ideas como la reencarnación, la justicia divina, vida eterna después  de la muerte física o la ley del karma, por poner algunos ejemplos; de conceptos que actúan como un bálsamo ante la angustiosa presencia de la muerte, las injusticias de la vida y el dolor, pero si los analizamos detenidamente, veremos que muchas de estas concepciones desempeñan una función paralela en nuestra psique, y no precisamente liberadora y positiva, el sistema ha conseguido subvertir su supuesto sentido original y convertir todas estas creencias en mecanismos sutiles que nos susurran, incesantemente al oído, un mensaje hipnótico con el que minimizan nuestro poder individual y reducen a la mínima expresión el inmenso valor de nuestra existencia, una vez instaladas en nuestra mente, se convierten en una continua dosis anestésica.

En el país estamos en una etapa que podría calificarse como un estado de somnolencia de la historia.

pgpgarcia5@gmail.com

 

Traducción »