Si hubo un hombre visionario que, desde sus luchas militares y políticas, conoció la naturaleza política de venezolanos colombianos y en general del hombre americano, ese fue Simón Bolívar. El Libertador, si bien luchó por nuestra independencia, fue escéptico, en cuanto a la capacidad de los pueblos liberados, para adoptar un sistema democrático legítimo y estable ante la presencia de hombres fuertes o caudillos.
Ayer como hoy, la lucha por el poder, se centró y se centra en el apoyo a líderes individuales, tanto de extrema izquierda como de derecha. Hacia ellos llegan lealtades que, se sobreponen a cualquier institucionalidad o gama de valores, como la libertad, la justicia o el respeto al contrario ideológico. _”Dudas culturales”_ fueron denominadas por algunos historiadores, las que sentía el Libertador sobre el manejo que en el tiempo podía dársele a la democracia y a la justicia, dado el presentimiento que él tenía sobre su manipulación.
Atavismos
En las actuales circunstancias políticas de América Latina, se siguen observando patrones históricos que entrampan el cabal funcionamiento y avance de la Democracia. Al respecto, decía Gabriel García Márquez, en sus *100 años de soledad*, _”que el pasado, no sólo moldea el presente, sino que lo condena a repetir errores”_ haciendo visibles atavismos, como conjuras, caudillismos o mesianismos y grandes enemistades, que en estos tiempos, reviven con otros personajes de ambas extremos, viejos conflictos históricos.
Conjuras
En cuanto a conjuras, todavía recordamos las tramoyas judiciales contra Carlos Andrés Pérez, hechas por notables, magistrados y militares, que en su momento, le hicieron el juego a las calculadoras fuerzas de la extrema izquierda, incluidos fascistas solapados, con la finalidad de defenestrarlo del poder y así, ejecutar prácticas que, menoscabaron los valores democráticos mencionados, que hoy son anhelados por muchos de los que ayer coreaban su desconocimiento.
Del lado colombiano, supuestas víctimas de un irregular proceso judicial de naturaleza penal, se convirtieron o son importantes figuras del actual Gobierno petrista y veladamente han impulsado una durísima sentencia de doce años contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, importante líder de la derecha, enfrentada visiblemente al Presidente en la cercanías de unas nuevas elecciones legislativas y presidenciales fijadas para marzo y agosto de 2026.
Caudillismos
En otro orden de ideas, el *caudillismo* creado o latente en ambas aceras extremas, los hace o hizo practicar un vergonzoso mesianismo, que lleva a creer a cada una de las masas seguidoras, que su respectivo líder, está ungido casi que de dotes sobrehumanos, y por eso hay que obedecerlo sin cuestionamiento alguno, pues esa persona mesiánica nunca se equivoca, al saber siempre lo que tiene que hacer, esto es, dotado del don de la infalibilidad y por lo tanto, será merecedor de entregarle todo el poder, pues su personalidad eclipsa cualquier otra, dado que como mesías, será el único llamado a conducir un pueblo hacia su salvación o prosperidad.
Los mesías
En América Latina, sobran ahora, los representantes de ambos extremos, en sus actuales sistemas presidencialistas, por supuesto con sus masas de seguidores, que no aceptan, ni reconocen que, estos líderes populistas, por lo general tienden a controlar todo el Poder Público, gracias al poder absoluto que reciben electoralmente y aunque anteriormente, se hayan identificado como demócratas plenos.
Ese fenómeno mesiánico, lleva al pseudo demócrata a despreciar fundamentales mecanismos de la Democracia, tales como, conversaciones, acuerdos, conciliaciones o pactos, pues ese apoyo popular inicial, le confiere _legitimidad carismática_ lo que a su criterio es, o será suficiente, para conducir a su antojo un país, pero que progresivamente se irá transformando en autoritarismo a medida que el natural dejaste del Gobierno se vaya produciendo, lo que al parecer en la actualidad no es referenciado por sus masas.
Ciclo populista y autoritario
Desgraciadamente para la Democracia, no existen demócratas conscientes de esa historia, que se repite una y otra vez, _no entienden que el poder tiene un carácter provisional_ y que por muy buenos que hayan sido sus líderes, ellos no tienen ningún derecho, a querer perpetuarse en el mando de un país, por el contrario deben dar ejemplo de desprendimiento a sus seguidores, ya que el progreso de un país no puede depender de un gobernante en especial o de un partido político o partidos aliados.
Una solución
Un mensaje de inclusión, respeto y trabajo conjunto, entre gobernantes y gobernados de distintas tendencias ideológicas, serviría para producir acercamientos entre estos irreconciliables sectores de un país. Pero hasta ahora, lo que prevalece es el odio o la desconfianza entre estos actores o incluso entre los de un mismo bando, _viejo atavismo_ que por lo demás, sigue degradando a la Democracia, para colocarla en la actualidad en un campo de violencia y arbitrariedad.
Doble moral
Los demócratas sin excepción, tenemos que rechazar a quienes tienen doble moral, a quienes como dice el politólogo Guillermo Tel Aveledo Coll, “elogian o cuestionan una acción, según la realice uno de los suyos o un enconado adversario”; sobre todo en este último caso, donde la crítica será despiadada, casi que dirigida a desconocer la existencia de la otra persona, con lo que se falta a la ética ciudadana y se difunde el temor sobre cómo enfrentar esta postura política tan añeja.
Las manipulaciones
Ya para concluir, esta docena de argumentos, acotamos a manera de conclusiones que, América Latina en la actualidad, muestra cantidad de manipulaciones políticas por grupos de ambas extremas, con el propósito de adueñarse de la democracia, se observan claramente tácticas políticas para destruir al adversario, aunque se niegue denodadamente, la intención de tomar el control de las instituciones, gracias al carisma temporal de los gobernantes y el uso inveterado de las masas de quien el psicólogo francés Gustave Le Bon en su obra “Psicología de las Masas” afirmó para la posteridad que, “quien sepa engañarlas será fácilmente su dueño”.

