Domingo Kultural.
Era conocido como El Rey del piano latino, pero le gustaba más que lo reconocieran como un rumbero con alma de jazzista. Para músicos y fanáticos: El Maestro.
Nacido en 1936 en el Spanish Harlem de Nueva York, en el seno de una familia puertorriqueña, Eddie creció rodeado de música.
En 1961 fundó La Perfecta, una orquesta sin trompetas, reemplazadas por dos trombones, un sonido nuevo y poderoso con otros esquemas.
En 1975 rompió el maleficio que parecía eterno: obtuvo el primer Premio Grammy por el álbum The Sun Of Latín Music (El Sol de la Música Latina); un acontecimiento. Fue un reconocimiento por ser el primero, junto con Ricky Rey, en introducir solos de piano y arreglos de Jazz en plena era de la salsa dura. El mercado salsero de los años 70 y 80 le cerró las puertas por ser demasiado experimental, para luego reconocerlo como un visionario.
Su hermano Charlie falleció en el año de 1988, tenía 60 años. Un duro golpe, era su mentor, amigo y confidente. Fué apañado por sus panas entrañables Tito Puente, Machito y Ray Barreto.
El piano es mi voz, pero el tambor es mi corazón, dijo en la entrevista que le hizo hace 30 años, nuestro amigo (el hombre biónico) Carlos Alberto Guateque Mendoza. Este cronista, es decir yo, abusadorcito y jodedor de siempre, les tiene a ustedes parte de ese material, que publicó el diario El Siglo hace 30 años (20/4/1995), cuando todavía la prensa y periodismo impreso nos traían buenos contenidos.
Visitó Caracas en múltiples oportunidades, lo vimos en clubes, festivales y en eventos especiales…
En Maracay se presentó varias veces, creo que la última vez fue el 6/7/2008 en Casa Gómez.
Ustedes mis queridos avispado(a)s ya se han dado cuenta que se trata del fallecido pianista (6/8/2025), director de orquesta, músico y compositor Don Eddie Palmieri, quien no solo tocaba el piano: lo golpeaba, lo sacudía, lo hacía hablar como un tambor.
Ya les conté, mi amigo Carlos Alberto Mendoza lo pescó en Caracas y logró una larga entrevista que hoy su cronista preferido ha tomado prestada e hizo lo que pudo para deleite de ustedes y en tributo a ese genio de la música.
La entrevista
Lo mío es el fundamento del tambor, dijo Eddie Palmieri
Carlos Alberto Mendoza.
CAM: Palmieri ¿cómo te sientes en Venezuela, tus recuerdos de esa temporada viviente en Caracas?
EP: Muchos años atrás juré que algún día viviría en este país, por un tiempo casi lo logré. Desde que gané el Momo de Oro en 1967 me fuí con esa idea fija.
Después vine a hacer una gira por el año 1982 y el Hotel Ávila se convirtió en mi refugio espiritual. Estaba muy deprimido.
CAM: En el disco Palo pa’ rumba le dedicas un tema a Venezuela y?
EP: Sí, es un homenaje a la justicia y la libertad, lo tomé de un periodista venezolano cuyo nombre no recuerdo, ¿Quién será el hijo de la justicia? y él respondió La libertad, lógico. Con Palo pa’ rumba obtuvimos un Grammy.
CAM: Maestro yo pienso, que usted es a la música latinoamericana lo que Duke Ellington es al Jazz
EP: Bueno eso lo aprecio mucho, pero acuérdate ¡Duke Ellington fué único! Muchas gracias.
CAM: Lo han comparado con Bach, Mozart o un Bethoven. ¿Qué escuchaba Palmieri de niño, cómo se inició en la música latina, cuál era su norte e influencias en la edad infantil?
EP: Tremenda pregunta Carlos Alberto, en Cannegie Hall llevé un arreglo el año pasado de Juan Sebastian Bach, logré junto a Tito Puente una fusión para dejarle saber a Bach los ritmos que estaban saliendo de África en sus tiempos. Doy gracias a Dios por los padres que nos dio; se enfocaron en nuestros estudios y vocaciones. Pude ser timbalero, pero mi madre observó que los cajones pesaban mucho. Qué lindo se ve tú hermano cuando va a tocar, no tiene que cargar ningún instrumento, ¡mírate tu!
CAM: A propósito ¿cuándo te ganaste el primer Grammy?
EP: Despues de 17 años que no permitían la música nuestra, lo lamento por mis amigos. De allí en adelante perdí la cuenta.
CAM: ¿Vas a seguir haciendo jazz o salsa?
EP: Siempre he utilizado el jazz en mi música en el sentido de las armonías; aquí las leyes de la matemática juegan un papel fundamental para llevarte donde el oído no te puede llevar. Pero no voy a seguir, puedo convertir esto en una conversación complicada.
En resumen Bob Bianco me llevó a las armonías del Jazz que utilizo para orquestas bailables.
CAM: ¿Las mismas que utilizas en el CD Palmas?
EP: Exacto, Palmas es un CD único, ahí utilicé estructuras de Jazz con el ritmo entero del baile. Lo recomiendo a los estudiantes como una guía; cosas así son las que me motivan. El dinero es un papel; yo trato de hacer arte, el máximo pasatiempo mío no es grabar para hacer discos. Discuto mucho en los estudios con las disqueras. Me respetan, igual en algún momento los he mandado al carajo (así dicen ustedes); siempre asumo los costos emocionales y económicos con mi familia y a veces sufren mucho.
Gracias a Dios que más nunca existe una compañía como Coco Records.
CAM: Entonces ¿cuál es el disco con el cual más te identificas?
EP: ¡Oh!, son tantos, pero la composición máxima que tiene al mundo de cabeza fué Azúcar, la escribí en el año 1963; Muñeca me dió muchas satisfacciones; Adoración también; Día Bonito…
CAM: ¿Que pasó con la India?
EP: Tremenda guerrera con un talento especial; hubo un mal entendido propiciado por mi contador a la vez su representante. Puedo decir que le escribí el CD entero. Hice un merengue para la India dedicado a Santo Domingo, con músicos de allá. Yo estaba claro que jamás grabaría otro merengue.
Las disqueras están grabando vainillas y yo hago chocolate, lo nuestro es el patrón ritmático, el más complicado mundialmente, tiene cuarenta mil años en este planeta de África del Caribe.
CAM: ¿Y Palmieri cantando?
EP: Una pregunta difícil, al señor que me pidió que le cantara ese número, yo le dije: si yo canto te puedes morir y se murió de verdad. Le cantaré pero a alguien que me caiga mal, y tengo una compañía disquera, estoy mirando una en particular para cantarle.
CAM: Las experiencias en tarimas son místicas, ¿hacen alguna preparación en especial antes de entrar en escena?
EP: Oh, sí…me acuesto en el suelo, concentro mis notas y escalas en mi espina dorsal. Me enderezo, dejo ir mi mente hasta esa parte del organismo para controlar movimientos de manos, me intereso mucho en las cosas naturales…
CAM: ¿Qué se puede hacer para rescatar y recuperar la verdadera esencia de la música latina?
EP: Lo más importante es que Palmieri se quede vivo, con eso te contesto. Están desviando a nuestra juventud, ya no hay compañías que tengan la fuerza de una Fania.
Las radios tampoco ayudan, no colocan buena música, controlan los hits del momento que son sus intereses.
No hay otra orquesta que te exija lo que exijo yo, que te excite como lo hace mi banda, que te impresionen sus integrantes, por eso es importante que yo quede vivo.
Tremenda pregunta Carlos Alberto, nos vemos en El Poliedro.
Y yo digo: Nos vemos por ahí.

