Paso de los Andes, a más de tres mil metros sobre el nivel del mar.
7 de agosto de 1819, gloriosa Batalla de Boyacá.
Extraordinaria proeza emancipadora, realizada en setenta y siete días, pletórica de sacrificio y patriotismo con voluntad de vencer, planificada el 23 de mayo de 1819, en la aldea El Setenta, cerca de Mantecal – Apure.
El ejército Libertador salió el 26 de mayo de Mantecal hacia Guasdualito adonde llegó el 3 de junio. El general Francisco de Paula Santander, con 1200 soldados se movilizó en la Vanguardia con los conocedores del área, y el general barcelonés José Antonio Anzoátegui con 2000 efectivos en la Retaguardia.
El 22 de junio se inició el Paso de los Andes hasta el 7 de julio. A causa del intenso frío, (Soroche), murieron muchos soldados llaneros e ingleses, igualmente toda la caballería.
Es de mencionar el sacrificio de tantas mujeres que participaron en esta extraordinaria hazaña épica.
Para minimizar el frío, los soldados se flagelaban entre sí.
Cuando preguntaban si tenían frío, respondían: para que frío si no tengo cobija.
Tuvieron que movilizarse por el llano en temporada de lluvia con el agua hasta la cintura. Luego cerro arriba, historia adentro, a través del páramo de Pisba, donde el ejército realista no los esperaba, (Principio de la Guerra de La Sorpresa).
En esta gran proeza, avanzaron sin prisa pero sin pausa por: Pore, Nuchia Paya, Socha, Tunja, y Corrales de Bonza, donde combatieron el 10 de julio. Los soldados llegaron en deplorable condiciones, muchos enfermos a causa del extenso recorrido. Los habitantes apoyaron con alimentos, vestuario y caballos.
Durante el avance, en Gameza, Bolívar derrotó el 11 julio, al coronel José María Barreiro Manjón; luego el 25 de julio en Pantano de Vargas, el combate más violento de la Campaña, allí destacó el Tte cnel. Juan José Rondón a quien el Libertador le dijo: ¡ Rondón, Salve usted a la patria!; la respuesta fue: ¡ Mi general, Rondón no ha peleado!. La acometida de Rondón con sus catorce llaneros y lanzas erizadas, convirtieron la posible derrota en un heroico triunfo. Antes del combate, Bolívar había rezado en Tutazá a la Virgen del Rosario de la Estrella; por su parte Barreiro se jactaba de exteriorizar ¡ Ni Dios me quita esta victoria!.
El Libertador llegó el 4 de agosto a Tunja, la denominó: Cuna y Taller de la Libertad.
La Batalla de Boyacá, tambien es conocida como del Puente de Boyacá sobre el río Teatinos, sitio declarado Patrimonio Cultural de la Nación.
Nuestro Libertador con 2.850 soldados derrotó al coronel José María Barreiro, al frente de 2.670 efectivos.
Acción bélica iniciada a las 2 de la tarde, culminada a las 4.30. Rondón ejecutó un exitoso contraataque; Bolívar realizó la persecución de las fuerzas en retirada.
Juan de Sámano, último virrey de la Nueva Granada huyó a Jamaica.
Barreiro fue apresado cuando estaba escondido cerca del río, por el adolescente Pedro Apascasio Martinez, junto a otros jóvenes encargados de cuidar a los caballos; el imberbe soldado; Bolívar le otorgó el grado de sargento y le dio cien pesos, el Congreso le asignó una exigua pensión.
Santander ordenó fusilar a Barreiro y a treinta y siete oficiales en Bogotá el 11 de octubre.
Entre los prisioneros se encontraba el capitan Francisco Fernández Vinony; recordado por haber tomado el castillo de Puerto Cabello el 30 de junio de 1812, lo que promovió la pérdida de la República.
Bolívar ordenó de inmediato la Pena Máxima.
Al entrar Bolívar a Bogotá el 10 de agosto, fue objeto de un apoteósico recibimiento. Casualmente fue designada la joven de 19 años María Dolores Vargas, futura esposa del Siempre Leal general Rafael Urdaneta, para que le colocara una Corona de Laureles.
El Libertador salió de Bogotá el 20 de septiembre; llegó a Angostura el 11 de diciembre, dispuesto a promover la creación de la República de Colombia, su sueño integracionista; materializado el 17 de diciembre de 1819.
El Ejército venezolano, otorga al personal de Tropa Alistada, la Medalla Paso de los Andes.

