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Jesús Alberto Castillo: El verdadero rostro de la derrota

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El hasta hoy inquilino de Miraflores está descubierto ante el mundo. Propios y extraños saben que fue derrotado contundentemente por Edmundo Gonzáles en la reciente elección presidencial. Sus ojeras y envejecido rostro de mera sorpresiva lo delatan. Ahora pretende valerse del TSJ, el cual maneja a su antojo, como tabla de salvación. Pero el daño está hecho.

El pre configurado fraude ha sido descubierto, gracias a la astucia de María Corina y su equipo de crear una plataforma digital para proteger las actas de votación impresas por las máquinas del CNE y que recibieron los testigos de Edmundo González. Una jugada maestra que el oficialismo jamás se imaginó en el tablero.

La huella de la derrota anclada en el rostro del bigotudo lo tortura a cada segundo. Ya ni duerme y recurre a medicamentos para mantenerse despierto. Algunas frases no coordina y su aspecto físico lo hace ver siniestro ante los demás. Por eso no le ha temblado el pulso para reprimir, sembrar el miedo y encarcelar a personas inocentes que han tenido la osadía de exigir al CNE que publique la totalidad de las actas de escrutinio por mesa.

El mencionado inquilino se acostumbró tanto a los encantos y privilegios del poder que se niega a aceptar su derrota y, con ella, entregar el mando al reconocido diplomático que le ganó en buena lid y con una ventaja aplastante. Por eso no quiere que se publiquen los resultados, acta por acta. Pretende desconocer la voluntad soberana de los ciudadanos del pasado 28 de julio y aferrarse al poder de manera dictatorial, a la usanza de Daniel Ortega en Nicaragua.

Pero esa comedia tiene su fin. El pais está como una olla de presión a fuego lento. Las encuestas post 28 de julio reflejan que más del 92% de los venezolanos cree que el susodicho inquilino perdió frente a Edmundo González y, en consecuencia, lo más digno es que se prepare a entregarle el poder.

Esperemos que el TSJ, a quien no le compete presentar la totalidad de las actas para decidir el vencedor de la contienda, no se le ocurra cometer un adefesio jurídico. Debe privar la sensatez y madurez necesaria para hacer cumplir la voluntad soberana de los venezolanos para conducir por una transición política a esta nación que tanto lo necesita.

Politólogo y profesor de la UDO-Sucre.

 

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