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Luis Bravo: Peor que en 1999…

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Cuanta falta nos hace Olga Ramos en ocasión de evaluar finamente los resultados del año escolar que termina y la previsión de lo que hay que hacer para que el que inicie no repita las malas prácticas. LIMEV-UCV.

Con dolor se tiene que afirmar que la culminación del año académico 2023-24 ofrece resultados que mueven poco al optimismo respecto al futuro del país, si las cosas siguen como van.  Lo más notable es que la educación de iniciativa oficial sigue en caída libre. En estado de colapso, tales son los indicadores de escolaridad que se conocen. Sobre todo de aquella educación que brinda oportunidades de ascenso social para quienes mayoritariamente están desfavorablemente colocados en la estructura social resultante del proceso económico y social instalado desde 1999. Es lo que indican los principales indicadores de la variable escolaridad institucionalizada. Una disminución de las cantidades de alumnos y docentes en las aulas y un aprendizaje que dista mucho de lo que se requiere para que la escolaridad sea realmente la llave para el ascenso social y el desarrollo del país. Una relación docente alumno espoleada por la desaparición del concepto mismo de salario que remunere decentemente el trabajo bien hecho, o simplemente hecho.

El seguimiento realizado de la relación Población inscripción total dentro del conjunto orgánico del Sistema Educativo Escolar que reportamos al escrutinio público por,  Informe 2024 de seguimiento del Sistema Educativo Escolar Venezolano, desde la Línea de Investigación Memoria Educativa Venezolana, indica unos ciclos de escolaridad largamente instalados en signos de tendencia a la disminución de la inclusión educativa,  en términos de acceso a la escolaridad y como aprendizaje institucionalmente asistido. Lo primero se puede apreciar palmariamente en el informe 2024.  Lo segundo en lo que se viene registrando en nuestra base de datos respecto a los resultados reales del año académico 2023-2024. Dicho de otro modo: en 1999 de cada 100 habitantes había 29 inscritos en el sistema educativo escolar de cada 100, en el 2024, con la información pública existente, baja a 18; el horario mosaico, y el maltrato a la docencia en el sector oficial ha abierto una enorme brecha de calidad respecto a la iniciativa privada, que mal que bien toreó la pandemia y continua su trabajo de calidad razonable pese a la voracidad fiscal del gobierno.

Revista Nº 1009 Memoria Educativa Venezolana

 

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