Pasado con éxito el capítulo de la Primaria de un sector de la oposición, todavía queda mucho camino por andar, y ello exige pensar en lugar de reaccionar.
Fui y sigo siendo crítico de la forma en que se hizo la Primaria, y estoy convencido de que hubiera sido más expedito el resultado, si se hubiera realizado con la participación técnica y experta del CNE, pero ya se hizo, y no faltarán críticas por buena y cuidadosa que haya sido la conducta de la CNdP.
Más allá del resultado de la contienda, María Corina Machado obtuvo un claro y holgado triunfo frente a los otros competidores, eso es loable, y en algún momento habrá que estudiar cómo y por qué ella no fue alcanzada por el descrédito de todos los partidos y candidatos, a pesar de venir de las mismas formas de lucha que fracasaron en el pasado reciente, y dejaron tantas tristezas; desolación, y dolor en la familia venezolana.
Lo cierto es que ahora tiene un aval en sus manos que le permite, como no, seguir luchando contra la arbitrariedad de su inhabilitación, pero con los pies en la tierra sin que ello –por más que le perturbe naturalmente- sea un obstáculo para avanzar en lo que realmente importa, como es la necesidad de un triunfo electoral contra un gobierno ineficaz; corrupto, pero especialmente insensible frente al dolor de tantos venezolanos que sufren las malas decisiones que arruinan a la población y el país en los últimos 24 años.
Una de las primeras cosas que debe hacer, y creo que el grupo de sus asesores ya debe habérselo sugerido, es suavizar el lenguaje y el discurso agresivo y retador, para comunicar con más gente, y comenzar a extender los brazos a todos los sectores que existen más allá del sector que ella representa, como es la ¨plataforma unitaria democrática¨.
Fuera de ese sector está otra parte muy importante de la oposición; los independientes; la disidencia del chavismo, y también el pueblo chavista que sufre exactamente las mismas vicisitudes que el resto de la población por falta de servicios esenciales; transporte; salud; desempleo; salarios de miseria e inseguridad, para solo citar varios.
Se trata en nuestra opinión de dirigir un mensaje positivo y de esperanza, que sustituya el lenguaje de la confrontación; la descalificación; el odio y la venganza.
Un mensaje de alegría y redención para sustituir lo ya conocido; la procacidad y el insulto, y sumar tantas voluntades como sea posible en la búsqueda del rescate institucional; físico; económico y moral de Venezuela.
El gobierno intentará todos los recursos que estén a su alcance por el control absoluto que ejerce del entramado institucional, pero hay que evitar caer en provocaciones, y tener un paso adelante en la lucha que ya se antoja dura, por la voluntad del oficialismo en mantenerse en el poder a perpetuidad.
Es obvio que la reacción de los voceros del gobierno frente al resultado de la Primaria comporta incomodidad, y molestia en vista de que fueron sorprendidos por la participación numerosa y entusiasta de los ciudadanos, especialmente en sectores populares.
Ahora corresponde propiciar todo tipo de iniciativas para producir el encuentro de todos los venezolanos de bien, y ofrecer serenidad; alegría; esperanza por un futuro mejor para todos.
Entender que en política, como en los deportes, se gana y se pierde, pero el mundo continúa. No perder de vista el objetivo estratégico, y pensar con patriotismo y desprendimiento para alcanzar el éxito.
Lo perfecto es enemigo de lo bueno, y la perfección en política no existe. Lo que sí se puede y debe buscar es la mejor manera de producir resultados que restauren la confianza y la mejor manera de gestionar el gobierno pensando en el bien común.
Que prive el interés general por encima de personalismos. El consenso sigue siendo posible.
@romanibarra

