pancarta sol

Alfredo Salgado: Bellísimo el artículo de Erika de La Vega

 

Tía Oly, gracias por compartirlo.

Yo lo siento distinto, a lo mejor por cómo me dice mi cuñada -Es que tú estás viviendo como un gitano, de aquí a allá Alfredo, desde que eras un carajito.

A lo mejor es verdad y eso me ayuda a adaptarme más rápido o a lo mejor soy un desadaptado crónico. Pero lo cierto es que siempre y en Todo Lugar, hay Algo que no puedo dejar de ser, y es ser venezolano y sobre todo, caraqueño. Además, que hay un lazo de titanio que me mantiene anclado a lo venezolano, que es el cuatro y por eso, a dónde vaya, me puede faltar todo, pero nunca la Biblia ni mi cuatro. Y cuando siento el sonido del cuatro en un vals, un merengue caraqueño, un fulía o una malagueña, me digo ¡Esto es lo que yo soy!, y entonces ando por ahí mostrándole a la gente lo que soy y lo que sentimos y cómo sentimos los venezolanos. Lo curioso es que la mayoría de los venezolanos, es en el exilio que han venido a descubrir los milagros de nuestros sonidos, sabores y sensibilidades. Claro, hay unos muy locos que repiten esa pendejada de “Somos el mejor país del mundo”. No sé en qué somos los mejores. Me contento con ser Venezuela, conocernos, descubrirnos y después ocuparnos de al menos ser una gente normal.

Somos 7 millones fuera y el resto dentro de Venezuela. Dos masas heróicas, luchando contra una banda de los peores criminales que se hayan visto, porque la única y verdadera motivación que han tenido ellos, ha sido robarse unos reales. Son unos cobradores de peaje apostados en lo oscuro de una escalera que sube al barrio. Eso son y han sido siempre y no pueden ser más, esos carajos. Pero a diferencia de otras naciones “más avanzadas” a Venezuela no le han logrado quebrar la fibra espiritual y ética que hay en cada familia venezolana.

En Chile una maestra me decía -Los mejores alumnos son los venezolanos, porque UDS. cuidan de sus niños, y aquí en EE.UU. veo cómo a fuerza de trabajo y dedicación, los venezolanos avanzamos y vamos dejando una huella.

Yo agarro mi cuatro y canto un aguinaldo, o cocino una hallaca, o me como un tequeño o una cachapa en el food truck de un pana, y lo que pienso es que a estos tipos el tiro les salió por la culata porque ahora ya Venezuela no limita con el Mar Caribe, ni con Colombia o Brasil, ahora limitamos con la luna, con las galaxias, con El Cielo Azul, porque Venezuela está en todas partes, con algunos venezolanos jodiendo y avergonzándonos es verdad, pero con una mayoría mostrando que este exilio nos ha obligado a ser un país más que nunca, y que basta con decir Cam Bur Pin Tón, para que cualquier dictadorzuelo y su banda de mamarrachos, no les quede otro remedio que refugiarse en sus madrigueras mientras se les pudren en las manos las toneladas de dólares que se robaron.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
Tradución »