Estamos en la víspera de las elecciones generales de España, por el adelanto propuesto por el Presidente del gobierno, luego de la derrota rotunda que sufriera su partido y sus aliados en las autonómicas del 28 de mayo.
Lo hizo con la intención de ganar tiempo tratando de sorprender a sus adversarios, y desestimular a la población en medio de las vacaciones de verano, particularmente caliente como el actual, aunque existe la alternativa del voto por correo, así como el voto en el exterior.
Estamos a pocas horas de conocer la reacción de los españoles a esta maniobra, pero sobre todo, frente a lo que ha sido un gobierno mediocre en realizaciones; imprudente en las relaciones internacionales; grotesco en sus alianzas con los enemigos de la unidad de España, y del Pacto de la Moncloa.
Ha gobernado con socios como Podemos; los separatistas vascos herederos y socios de Bildu-ETA; independentistas catalanes golpistas, todos involucrados en corrupción, y aberraciones como la ley del Sí es Sí, entre otras, que liberó, y rebajó penas a delincuentes atroces, a pesar de que durante la campaña electoral negó de manera rotunda que pudiera hacerlo.
Pedro Sánchez, ha demostrado ser un mentiroso compulsivo y sin escrúpulos, dispuesto a lo peor si ello le permite alcanzar un objetivo. Dentro de esto se cuenta, el plagio de una tesis doctoral; el fraude en las elecciones internas del PSOE al ingresar votos en urnas no autorizadas; mentir a los electores, y a su partido; engaños sistemáticos a la Unión Europea para conseguir financiamiento; el auspicio de la inmigración ilegal en detrimento de los españoles; la eliminación de la sedición para favorecer a sus socios golpistas; proteger a sus aliados partidistas incursos en corrupción para evitarles la cárcel a pesar de sentencias judiciales; protección de los okupas violadores de la propiedad privada; ruina del sector agropecuario, sin contar su sometimiento al Rey de Marruecos por asuntos aun por descubrir.
Como se ve, un personaje gris, pero sumamente vanidoso que en campaña electoral se ¨vendía» como humilde y cercano, y en realidad ha resultado un fracaso monumental, solo comparable con su socio Rodríguez Zapatero.
Hoy España enfrenta un futuro con grandes endeudamientos y destrucción del aparato productivo, que el próximo gobierno deberá enfrentar para intentar regresar a los niveles que exhibía el PIB antes de la pandemia.
Si las encuestas aciertan, el Partido Popular debería encabezar la votación, y ojalá sea de manera amplia para garantizar un gobierno de distinto signo que permita el reencuentro de los españoles en una política sin extremos.
No obstante, hay que entender que el PSOE es un partido tradicional con más de 100 años de existencia, y en consecuencia, no sería deseable su aplastamiento como sostén del sistema. Pero hay que diferenciar entre el PSOE tradicional respetuoso de la Constitución de 1978, y el PSOE que secuestró Pedro Sánchez, de la corrupción; el mal gobierno, y la mentira. Este último pudiera estar en medio de una crisis que aprovecharán sus adversarios internos.
La tarea del próximo gobierno será titánica en la recuperación de la economía, y para ello es necesaria la participación de los factores democráticos de la vida española. Por ello, estará obligado el nuevo Presidente a pactar la gobernabilidad de España de acuerdo con la representatividad de los factores en el Parlamento, siempre que actúen a favor de los intereses de todos los españoles, más allá del interés partidista.
Alberto Núñez Feijoo, luce como un hombre de equilibrios, muy necesario en este tiempo convulso de España. Ha hecho una campaña de centro, tratando de alejarse de extremos, y pudiera consolidar su estrategia si se confirman las tendencias de las encuestas.
Nuestros mejores deseos por el éxito de España ¡Que viva la Madre Patria!

