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Subir el transporte sin aumentar los salarios es un golpe brutal a los trabajadores, dijo Omar González Moreno

 

*Denuncia que el nuevo pasaje pulveriza aún más el ingreso de los venezolanos.

El periodista y dirigente político venezolano cuestionó el incremento del pasaje urbano mínimo a 230 bolívares a partir del 1 de noviembre. Advirtió que la medida agrava la situación de millones de trabajadores, pensionados y familias cuyos ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades fundamentales.

Esto es el colmo del descaro. ¿Cómo se atreven a aumentar el transporte público mientras el régimen de Delcy Rodríguez mantiene congelados los salarios de hambre de los trabajadores venezolanos? ¡Es un golpe brutal contra el bolsillo de quienes se levantan de madrugada para trabajar y apenas consiguen dinero para sobrevivir.

Con estas contundentes palabras reaccionó el periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno ante el anunciado incremento del pasaje urbano mínimo a 230 bolívares, previsto para entrar en vigencia este domingo 1.º de noviembre.

González Moreno calificó la medida como un nuevo golpe al bolsillo de los venezolanos y cuestionó la ausencia de un ajuste salarial que permita compensar el incremento de los gastos cotidianos.

Aquí aumentan el transporte, aumentan los alimentos, aumentan las medicinas y aumenta absolutamente todo, menos los salarios. ¿Hasta cuándo pretenden que los trabajadores sigan pagando las consecuencias de una crisis económica que  provocaron los chavistas?, expresó.

El dirigente político señaló que el impacto resulta especialmente grave para quienes necesitan utilizar diariamente el transporte público para trasladarse a sus centros de trabajo.

¡Es una aberración económica y una injusticia social! Un trabajador que necesita dos pasajes diarios tendrá que desembolsar 460 bolívares cada día. En apenas 22 jornadas laborales gastará 10.120 bolívares solamente para ir y regresar de su trabajo. ¿Y con qué dinero compra comida, paga los servicios o atiende a sus hijos?, preguntó.

González Moreno advirtió que el problema no puede analizarse exclusivamente desde la necesidad de cubrir los costos operativos de las unidades de transporte, porque también debe considerarse la capacidad de pago de los usuarios.

Los transportistas también son víctimas de la inflación, del encarecimiento de los repuestos, de los lubricantes y del mantenimiento de sus unidades. Pero la solución no puede consistir en descargar toda esa crisis sobre los hombros de trabajadores que tienen sus ingresos prácticamente pulverizados, afirmó.

A su juicio, cualquier modificación de las tarifas debería acompañarse de una política de recuperación salarial, mecanismos transparentes de protección a los usuarios y medidas que permitan mejorar las condiciones de funcionamiento del transporte público.

No puede ser que en Venezuela trabajar cueste más de lo que se gana. Cuando un ciudadano tiene que escoger entre pagar el pasaje o comprar alimentos para su familia, estamos frente a una situación social que exige respuestas urgentes, enfatizó.

El periodista y dirigente político sostuvo que las autoridades deben explicar cómo esperan que los ciudadanos absorban nuevos aumentos de precios sin una recuperación efectiva de sus ingresos.

Los venezolanos no necesitan discursos ni estadísticas maquilladas. Necesitan salarios suficientes, transporte digno y la posibilidad de vivir del fruto de su trabajo. El salario debe alcanzar para vivir, no desaparecer antes de llegar a casa, manifestó.

Foco Press.