Recientemente, el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) promulgó una normativa que establece la necesidad de migrar a la facturación digital en un plazo de 180 días. Luego de cumplirse este periodo, los talonarios y otras formas de registro físico quedarán reservados únicamente para «casos de contingencia».
Aunque la medida es celebrada por diversos sectores, desde la Asociación de Industriales de Artes Gráficas de Venezuela señalan que afectará a varias empresas afiliadas. De hecho, Claudio Bazzaro, presidente de la asociación, declaró en Fedecámaras radio que al menos la mitad de las compañías que conforman la asociación dependen de la impresión de talonarios y factureros.
En atención a lo anterior, Bazzaro pide a las autoridades del SENIAT una reunión. El encuentro tendría como objetivo que sean escuchadas las observaciones e inquietudes de la industria gráfica. Igualmente, el empresario acotó que los problemas de conectividad y electricidad en Venezuela harían difícil una migración total a la facturación digital.
Además, Bazzaro agregó que las industrias gráficas en Venezuela ya arrastraban previamente varios problemas estructurales que merman su competitividad.
«La industria gráfica en Venezuela no puede competir a nivel regional porque carece de la maquinaria más actual. Por otro lado, dentro del país tampoco tenemos proveedores de materia prima que fabriquen localmente lo que se necesita. Es decir, el papel de las revistas, folletos y calendarios no es de origen nacional. Todo esto disminuye la competitividad de nuestras empresas y las hace más vulnerables», concluyó.
Juan Miguel Díaz Hurtado – Fedecámaras Radio

