Desde Washington, el vicepresidente J.D. Vance manifestó optimismo por alcanzar un acuerdo negociado con Teherán. Abás Araqchi, ministro iraní de Relaciones Exteriores.
Irán aseguró este lunes (02.11.2026) que las consultas con Estados Unidos para evitar una reanudación de las hostilidades son intensas, mientras Washington manifestó optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán.
Para evitar que se repitan los 40 días de intensos bombardeos de principios de año, se han intensificado los contactos indirectos a través de Qatar, mediador en una guerra que sacude la economía mundial.
Teniendo en cuenta la sensibilidad y la gravedad de la situación actual, las consultas y deliberaciones son muy intensas, declaró el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, quien destacó el papel de mediación muy activo de Qatar y Pakistán.
Todo depende ahora de Washington, había advertido poco antes el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, pese a que la república islámica mantiene sus exigentes condiciones, que el presidente estadounidense Donald Trump rechazó en septiembre.
Si se responde a las demandas de Irán, será posible restaurar la seguridad en el estrecho de Ormuz y reanudar el proceso de negociación en un plazo de tiempo muy breve, insistió.
Vance y Trump dicen estar optimistas
En Washington, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo que él y el presidente Trump se sienten optimistas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán.
El presidente y yo nos sentimos bastante bien respecto a la perspectiva de llegar potencialmente a un arreglo negociado, declaró Vance a periodistas. Sin duda hemos logrado algunos avances. Veremos si podemos lograr otros más.
Las declaraciones de Vance se producen en un momento en que la región permanece en vilo ante la posibilidad de que Estados Unidos reanude las operaciones a gran escala contra Irán.
Los esfuerzos extraoficiales se desarrollan mientras Israel y algunos aliados de Oriente Medio presionan a Trump sobre el camino a seguir en la guerra que ya dura ocho meses y que ha sacudido los mercados mundiales y causados estragos en Irán.
Desde el inicio de la guerra, desencadenada por los ataques israeloestadounidenses contra Irán el 28 de febrero, Teherán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz y ataca regularmente a los buques que intentan atravesarlo sin su autorización.
En septiembre Irán presentó, a través de Qatar, un plan de siete días para reabrir la vía marítima, pero el presidente estadounidense lo rechazó, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las negociaciones indirectas.
Teherán condiciona la reapertura del estrecho a un alto el fuego en todos los frentes de la región, al desbloqueo de sus activos depositados en el extranjero, al levantamiento de las sanciones que afectan a su sector petrolero y al fin del bloqueo naval estadounidense contra sus puertos.
DW

