De Vladimir Bibijin
La paz, despedida en enero del 92
como en una estación, pero también como en una nube
incandescente, o en un vaso redondo
hennessy, elevado hacia la magnífica boca, –
Cuánto tiempo fuimos tras ella, aunque sea recogiendo
por la mañana en los estacionamientos de los casinos
paquetes intactos de rothmans para
el pequeño iconostasio de la casa, –
A pesar de todo no esperábamos ni rozar
su temible manto, ni asomarnos
dentro del salón forrado de marmoleado cuero, sino solamente
seguir hasta donde fuera posible, hacia donde aún se deslizaría:
Hacia qué baños romanos, villas chilenas,
perdiéndose entre espejos,
qué bichos brillan en los acuarios de los restaurantes,
qué otros nombres tienen los cigarros.
Dmitri Garichev. Poeta, narrador. Nació en 1987 em Noguinsk en la región de Moscú. Estudió lingüística en la Universidad Estatal de Moscú, trabaja como traductor. Sus poemas han sido publicados en las revistas Vozdux, Volga, Flagi y en los sitios Polutona y Stenograme entre otros; su prosa ha aparecido en las revistas Oktyabr, TextOnly y Volga y ha sido traducida al mongol. Fue ganador del premio moskovskii schyot en 2019 y del Premio Andrei Bely en 2020, en la categoría “Prosa”. Es autor de los libros Posle vsekh sobak (Moscú: Knizhnoe obozrenie, ARGO-RISK, 2018), Malchiki (San Petersburgo: Jaromir Hladik press, 2020), Skazki dlya myortvykh detey (San Petersburgo: Knyazev i Misyuk, 2020), Lakinsk Project (Moscú: Novoe literaturnoe obozrenie, 2022), Malchiki i drugie (Moscú: Novoe literaturnoe obozrenie, 2023), Pust’ doletyat (Moscú: Gorgulya, 2024). Vive en Noguinsk. La traducción es de Indira Díaz.

