Cuando te parezca un desaguisado el comportamiento de los jueces, fiscales y demás funcionarios del tribunal, la respuesta es que se quieren transar por dinero, sexo o droga… Crisanto Gregorio León.
Introito …de los resortes oscuros que mueven la maquinaria judicial, cuándo es corrupta y cuándo está podrida…de cómo el perito o funcionario que niega su propia firma para luego retractarse bajo la instrucción del juez, dinamitando la trazabilidad horaria y convirtiendo los peritajes en un teatro de falsedades donde la verdad se pliega a conveniencia.
Escenario
Una coima (también conocida como soborno, mordida, cohecho o dádiva): es una cantidad de dinero u otro tipo de favor o beneficio material que se le ofrece o entrega de forma clandestina a una autoridad, funcionario público o persona con poder de decisión.
El objetivo de este acto ilegal es corromper su voluntad o satisfacer su voluntad ya corrupta, para que actúe en contra de sus deberes legales, acelere un trámite, omita una sanción o favorezca a quien paga en un proceso, contrato o decisión.
En el ámbito del derecho y la administración pública, la coima constituye un delito grave (generalmente tipificado como cohecho), ya que atenta contra la transparencia, la justicia, la imparcialidad institucional y el Estado de derecho.
Definiciones:
«Abre tus ojos», «Open the eyes»
Actas del expediente: Archivo de conveniencia donde las pruebas incómodas se evaporan y los hechos se reescriben a la espera de una buena bola de billetes para asegurar el pago de la coima.
Auto de apertura a juicio: Factura formal que avisa al procesado que la subasta por su libertad ha comenzado y donde se le exige una jugosa bola de billetes para concretar el pago de la coima.
Cadena de custodia: Ruta invisible donde la evidencia comprometedora cambia mágicamente de dueño a cambio de una generosa bola de billetes destinada a cubrir el pago de la coima.
Colaborar con tóner, resmas de papel, almuerzos y dinero en efectivo (Las microextorsiones): Exigencia hormiga de insumos y dinero en efectivo que conforman las semillas cotidianas como la antesala para la propuesta por parte del tribunal de la extorsión total mediante el pago de la coima y la constante bola de billetes.
Criterio de oportunidad: El momento exacto en que la ley se vuelve negociable y la acción penal se archiva tras recibir una oportuna bola de billetes como pago de la coima.
Debido proceso: Teatro jurídico cuyo telón solo se levanta si el expediente se alimenta con una jugosa bola de billetes para asegurar el pago de la coima.
Doctor / Doctora fraude: Juez o jueza que incurrió en fraude académico para obtener el título de abogado o el grado universitario, ejerciendo la judicatura desde la impostura para garantizar la impunidad a cambio de una suculenta bola de billetes y el pago de la coima.
Doctor el expediente no aparece: Misteriosa desaparición física o informática de las actuaciones que solo se resuelve tras la entrega de una jugosa bola de billetes para el pago de la coima.
“Ese abogado es problemático“: Calificativo que usan los funcionarios en contra de los abogados probos, cuando la defensa técnica, perfectamente preparada y culta, los ha puesto en total evidencia al demostrar su absoluta ignorancia jurídica, desenmascarando el fraude procesal y dejando al descubierto la trama interna de corrupción del tribunal ante la cual quedan ambivalentes, aterrados y a la vez altaneros, por lo que deciden condenar a su defendido inocente, al no poder arrebatarle la bola de billetes ni exigir el pago de la coima.
Falacia del desvío: Estrategia perversa por la cual el juez se hace el ciego y omite evaluar deliberadamente las pruebas que favorecen al acusado, ignorando los elementos palmarios de un fraude procesal hasta que se satisfaga la exigencia de la bola de billetes y el pago de la coima.
Falta de tutela judicial efectiva, in dubio pro reo y presunción de inocencia: Tríada de principios constitucionales abolidos en la práctica, donde la protección judicial se extingue, la duda razonable se convierte en condena anticipada y la inocencia es suprimida para confiscar los derechos del procesado hasta que rinda tributo con la bola de billetes y el pago de la coima.
Fiscal descubierta en su corrupción (La mujer cristal y el trastorno explosivo): Representante fiscal de apariencia transparente que estalla en un trastorno explosivo intermitente al verse descubierta, evidenciando que su fachada es solo cobertura para recibir la bola de billetes y el pago de la coima.
Fiscal que se hace la esquiva: Representante del Ministerio Público que evade el contacto con las partes y no recibe escritos de la defensa técnica hasta que la presión económica y la bola de billetes fuercen el pago de la coima, olvidando que el Ministerio Público por antonomasia también es parte de buena fe y no solo vindicta pública.
Fraude procesal: Arquitectura criminal montada desde la fase de investigación con colusión con los tribunales donde todo el expediente ha sido meticulosamente orquestado como un mecanismo de extorsión institucional, cuyo único engranaje funcional es la espera del pago de la coima mediante la cuantiosa bola de billetes.
Informe pericial: Dictamen acientífico a la carta, redactado con la flexibilidad técnica que garantiza una buena bola de billetes como pago de la coima. Las anomalías y perversiones que en él se consiguen (incluyendo peritajes sin trazabilidad horaria donde el perito niega su propia firma para luego retractarse bajo instrucciones del tribunal) se guardan celosamente y solo pueden ser aducidas por el juez o la fiscal para declarar la inocencia del procesado única y exclusivamente una vez que se haya entregado la bola de billetes y efectuado el pago de la coima, manteniéndolas vetadas para la defensa mientras no fluya la transacción bajo la premisa de que si la defensa intenta descubrirlas, pasa a ser catalogada como un abogado problemático.
Juez que quiere conocer la defensa técnica personalmente sin motivo aparente: Juez que simula interés institucional para convocar a reuniones a puerta cerrada donde se negocia directamente la bola de billetes y el pago de la coima. Aquí es donde a la silla se le abren las patas.
Medida cautelar: Secuestro institucional de la libertad utilizado como torniquete financiero para arrancar al procesado una abultada bola de billetes como pago de la coima.
“Perdón, doctor, se me activó la llamada” (El repique táctico): Maniobra intencional donde el secretario, la secretaria o cualquier funcionario repica el teléfono de la defensa técnica haciéndose pasar por inocente, fingiendo que la llamada se activó solita sin querer, cuando en realidad es el anzuelo para iniciar las conversaciones de extorsión, satisfacer la agalla de la corrupción y asegurar el pago de la coima con su respectiva bola de billetes.
Presunción de inocencia: Estado de gracia temporal que expira en cuanto el saldo bancario del investigado deja de producir esa bola de billetes necesaria para el pago de la coima, bajo la máxima oficiosa de que se puede ser inocente o culpable, pero si no se paga la coima, entonces la libertad no se concede.
Protocolos de actuación para el fortalecimiento de la investigación penal: Compendio doctrinario de manuales y normas técnicas calificadas por el tribunal de “que no sirven para nada”, y de los que los jueces y secretarios tienen un desconocimiento supino, que no los aplican porque no les da la gana ni saben de qué se les habla, aplastando sus exigencias técnicas a la espera de tener la bola de billetes y la coima en la mano.
Retardo procesal: Tiempo perverso estratégico de espera donde los lapsos se extienden per saecula saeculorum y el expediente se congela hasta que no aparezca la bola de billetes que asegure el pago de la coima.
Saludo cortés e inocente de la juez corrupta (El primer contacto): Perversa cortesía inicial de la juez que opera como señal de advertencia y tarifa, marcando el primer contacto protocolar para que el justiciable sepa exactamente a quién debe entregar la bola de billetes y efectuar el pago de la coima. Como cuando el perro mea para marcar su territorio.
Secretaria que se encabrita porque se le conoce su carácter corrupto y su comportamiento perverso: Operadora de la antesala cuyo trato hostil y repentino estallido se desatan al quedar al descubierto su perversión, exigiendo de inmediato una bola de billetes para calmar los ánimos y asegurar el pago de la coima.
Secretaria odiosa que sonríe intempestivamente: Operadora de la antesala cuya amable sonrisa sorpresa funciona como el semáforo en verde que indica que el tribunal está receptivo a la bola de billetes y el pago de la coima.
Secretario que se hace amigo de la nada: Funcionario plenipotenciario y negociador experto en el juego de la transacción extrajudicial, que actúa como avanzada del juez a la espera de la bola de billetes y el pago de la coima.
Solicitud de copias certificadas: Peaje burocrático donde cada sello y folio se cobran a precio de oro mediante una pequeña bola de billetes que completa el pago de la coima.
Lo peor de lo que le puede pasar a la justicia es que esté integrada por personas hábiles, corruptamente audaces y profesionalmente incapaces, a quienes no les interesa la vida de los demás sino el dinero que les puedan arrebatar injustamente. Crisanto Gregorio León
Nota técnica: El presente texto constituye un ejercicio de ficción jurídica y narrativa literaria, diseñado como una hipótesis de trabajo para exponer, mediante la hipérbole y el análisis doctrinario, situaciones que no son correctas y no deberían presentarse en la praxis judicial, con el fin de ilustrar los vicios procesales desde una perspectiva académica y docente.
Profesor Universitario y Broadcaster – crisantogleon@gmail.com

