El miembro del movimiento de abogados, Carlos Casanova, manifestó que Venezuela transita por una fase de transformaciones estructurales y sostuvo que, ante este escenario, el gremio debe convertirse en el principal referente de la institucionalidad y la democracia que demanda el país.
Casanova reiteró que el gremio jurídico debe convertirse en el faro metodológico para que el resto de los colegios profesionales del país exijan y presenten cuentas públicas.
No podemos seguir en la circunstancia en la que se ha movido Venezuela, donde nadie presenta cuentas, nadie dice cómo se aprueban las cosas, sentenció el jurista, quien insistió en que el espíritu democrático y de civilidad debe guiar el destino de la organización.
Las declaraciones del vocero hacen referencia a una serie de irregularidades que -a su juicio- se evidencian en la gestión de la actual directiva del Colegio de Abogados, la cual acumula cinco periodos vencidos. Entre las denuncias están la falta de rendición de cuentas por parte de la administración de la institución.
Queremos cuentas claras
Otro de los puntos de mayor urgencia presentados por Casanova gira en torno a la rendición de cuentas de los Juegos Nacionales del gremio, que tras su culminación, la junta directiva específica del evento debe presentar cuentas. El vocero advirtió que la junta encargada de la organización no puede alargar la entrega de sus informes financieros. Esperamos que, a más tardar en noviembre, la directiva que quedó encargada presente la cuenta del manejo de recursos, señaló.
De igual forma, manifestó preocupación por la situación de los trabajadores de la institución y la necesidad de conocer con exactitud cómo se ha gestionado administrativamente el talento humano durante este tiempo. Conocer qué beneficios les fueron cancelados y si la directiva cumple con lo establecido en las leyes actuales. Pues considera que la institución genera ingresos suficientes para mantener al día el pago de los trabajadores.
Críticas por modificaciones: ¿Quién decide?
La denuncia de Casanova también apuntó hacia manejos unilaterales en la sede física del gremio. Criticó abiertamente que se hayan ejecutado remodelaciones y cambios drásticos en las instalaciones sin haber realizado ningún tipo de consulta previa a los agremiados, quienes legítimamente sostienen la institución.
Han hecho cambios en las instalaciones sin consultar a los agremiados. ¿Quién decide esos cambios? Parece ahora más un centro comercial, cuestionó, reprochando la pérdida de la esencia corporativa y profesional del espacio en favor de fines que no han sido debidamente aclarados a la comunidad de abogados.
Eso de que las autoridades deciden, en ejercicio de que hago sin decir a quiénes, de lo que estoy haciendo, es una práctica que debe acabarse en este país, concluyó.
El defensor también expresó su preocupación por la incongruencia ante esta situación y los anuncios de redemocratización en el país.
Reiteró que el gremio jurídico debe convertirse en el faro metodológico para que el resto de los colegios profesionales del país exijan y presenten cuentas públicas, respondiendo a la legítima demanda de civilidad y transparencia que el contexto actual exige.
Ismary Bustamante – La Prensa Táchira.

