Ganar un jugador más valioso (MVP) en la Liga Nacional no es cualquier cosa. Mucho menos cuando en el viejo circuito conviven nombres de la talla de Fernando Tatis Jr., Ronald Acuña Jr., Freddie Freeman, Manny Machado y, nada más y nada menos, Shohei Ohtani.
Por eso, hablar de Pete Crow-Armstrong como candidato al premio más importante de la temporada puede parecer, a primera vista, una sorpresa.
En esta campaña pudimos contemplar en su primer año completo, las diferentes capacidades defensivas de PCA y ese bateo oportuno que comenzaba a mostrar. Su desempeño en los jardines de los Cachorros de Chicago no pasó desapercibido y terminó convirtiéndose en una de las piezas jóvenes más interesantes de la organización.
Crow-Armstrong dejó de ser simplemente una promesa con grandes condiciones para convertirse en uno de los principales referentes de los Cachorros. Su producción ofensiva, combinada con su extraordinaria defensa y su capacidad para aportar en diferentes facetas del juego, lo han colocado en una conversación que, meses atrás, pocos habrían imaginado.
El dato que terminó de cambiar la dimensión de su temporada fue su ingreso al exclusivo club de jugadores con una campaña de 40 jonrones y 40 bases robadas, un grupo reservado para auténticas figuras de la historia de las Grandes Ligas.
Pero reducir su candidatura al MVP únicamente a ese número sería injusto.
Su WAR, su paciencia en el plato, su capacidad para generar extrabases, el corrido de almohadillas, y, por supuesto, la solvencia que aporta desde los jardines forman parte de un paquete mucho más completo. Estamos hablando de un jugador que puede impactar un partido de múltiples maneras.
Pete Crow-Armstrong tiene las herramientas de un jugador de cinco herramientas y, si consigue mantener la salud y continuar desarrollando su ofensiva, estamos hablando de alguien que puede marcar una época con los Cachorros. Lo único es que todavía no tiene el mismo peso mediático como los nombres previamente mencionados y tampoco juega para una franquicia que genere diariamente la misma conversación nacional que otras organizaciones.
Debería premiar lo que sucede dentro del terreno. Y si hablamos exclusivamente de lo que Pete Crow-Armstrong ha hecho esta temporada, entonces su nombre tiene que estar en el centro de la conversación por el MVP.




