*Tras la muerte del juez Alvin Hellerstein, asumió la jueza federal Analisa Torres.
El dirigente político destacó el simbolismo histórico de que una mujer de ascendencia puertorriqueña presida el proceso judicial contra Maduro y Flores, mientras otra mujer, María Corina Machado, está llamada a conducir el destino democrático de Venezuela.
La historia tiene maneras extraordinarias de ajustar sus cuentas. Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes durante años se creyeron intocables, tendrán ahora frente a ellos a una mujer de raíces latinoamericanas, formada en las más prestigiosas universidades y con una larga trayectoria en la administración de justicia. ¡Qué formidable ironía de la historia!.
Con estas contundentes palabras reaccionó el periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno a la reasignación del proceso penal contra Nicolás Maduro y Cilia Flores a la jueza federal Analisa Torres, magistrada de ascendencia puertorriqueña, tras el fallecimiento del juez Alvin K. Hellerstein, quien conducía el caso desde marzo de 2020.
González Moreno consideró que este acontecimiento representa un nuevo capítulo de enorme significación política y judicial para Venezuela.
Maduro y Cilia pasaron años creyendo que estaban por encima de la ley. Se acostumbraron a disponer del poder como si fuera una propiedad privada, mientras miles de venezolanos padecíamos persecuciones, encarcelamientos y atropellos. Hoy enfrentan algo que jamás imaginaron: tener que defenderse ante un tribunal independiente, donde las decisiones no se dictan desde Miraflores, expresó.
El dirigente destacó la trayectoria profesional de la jueza Analisa Torres, nombrada magistrada federal durante el mandato del entonces presidente Barack Obama en 2013.
Recordó que Torres proviene de una familia de juristas de origen puertorriqueño, estudió en la Universidad de Harvard y obtuvo su título de Derecho en Columbia, además de acumular décadas de experiencia en distintos tribunales estadounidenses.
Hay un simbolismo extraordinario en que una mujer con profundas raíces latinoamericanas asuma uno de los procesos judiciales más trascendentales de nuestra historia contemporánea. Pero lo verdaderamente importante no es su origen ni su condición de mujer, sino su independencia, su preparación y su compromiso con la ley, precisó.
González Moreno destacó que esta coincidencia adquiere una dimensión histórica todavía más profunda cuando se observa el futuro político de Venezuela.
¡Y las ironías de la historia no terminan allí! Mientras una mujer brillante, preparada y valiente tendrá la responsabilidad de juzgar a Maduro y Cilia Flores, otra mujer extraordinaria, inteligente, con un coraje a toda prueba y de sólida formación democrática, María Corina Machado, está llamada a convertirse muy pronto en la primera presidente de Venezuela. ¡Dos mujeres, dos acontecimientos históricos y una misma lección! El autoritarismo que Maduro representó será confrontado por la justicia y sustituido por una visión de libertad, democracia y respeto a la dignidad humana, diametralmente opuesta a su doctrina de dominación, enfatizó.
El dirigente nacional de Vente Venezuela aseguró que este contraste constituye una de las grandes paradojas del momento político que vive el país.
¡Qué extraordinaria reivindicación histórica! Un hombre que persiguió a tanta gente, que intentó doblegar a María Corina Machado y que pretendió perpetuarse en el poder, terminará enfrentando la justicia ante una magistrada de raíces latinoamericanas, mientras otra mujer, a la que jamás pudo derrotar, se prepara para conducir la reconstrucción democrática de nuestra patria, agregó.
González Moreno subrayó, sin embargo, que la justicia deberá determinar las responsabilidades penales de los acusados mediante un proceso transparente.
En Venezuela, la mayoría de los jueces obedecen órdenes de los jerarcas del chavismo. Ahora Maduro y Flores tendrán que enfrentarse a un sistema donde las pruebas, las leyes y el debido proceso deben prevalecer sobre cualquier presión del poder, sostuvo.
Recordó que Maduro y Flores enfrentan graves acusaciones en Estados Unidos, entre ellas delitos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína al territorio estadounidense y delitos vinculados con armas, además de otros cargos incorporados al proceso.
Quienes utilizaron el aparato del Estado para perseguir adversarios, silenciar periodistas, destruir instituciones y sembrar el miedo en millones de hogares venezolanos no pueden pretender que la historia termine sin rendición de cuentas, advirtió.
Subrayó que otros jerarcas del chavismo y sus cómplices, que todavía se consideran intocables, también podrían enfrentar procesos judiciales por los delitos que cometan.
No pedimos venganza. Exigimos justicia. No queremos tribunales sometidos a consignas políticas, como los que padece Venezuela. Queremos que se conozca la verdad, que se examinen las pruebas y que los responsables respondan por los delitos que hayan cometidos, afirmó.
Finalmente, González Moreno sostuvo que Venezuela se encuentra ante una oportunidad histórica para cerrar definitivamente el ciclo del autoritarismo.
¡Nada es casual! Una mujer representará la independencia de la justicia frente a Maduro y otra, María Corina Machado, representa la esperanza de libertad de millones de venezolanos. ¡La historia está cambiando de manos y el futuro de Venezuela también!, exclamó.
Foco Press.

