Los tachirenses exhortaron a las autoridades de salud a asignar pediatras permanentes en los centros de asistencia local, a fin de ofrecer un servicio de salud digno, apto y oportuno para la población infantil de la región.
Déficit de especialistas pediátricos afecta a comunidades del Táchira.
La salud de la infancia en el interior del estado Táchira atraviesa un panorama alarmante debido al déficit de pediatras en los centros asistenciales públicos de las zonas rurales. Esta falta de especialistas reduce las opciones de muchas familias que no cuentan con vehículos para movilizarse o dinero para costear los largos traslados.
Esta realidad golpea a diversos municipios de la región. Entre las jurisdicciones con una situación de abandono médico total se encuentran Uribante, San Judas Tadeo, Sucre y Lobatera, según se pudo confirmar a través de consultas telefónicas con los habitantes de cada localidad.
Traslados de hasta 4 horas por emergencias pediátricas
Juan Pereira, habitante de Pregonero (capital del municipio Uribante), informó que el centro de salud local carece por completo de especialistas. Según explicó, el recinto solo tiene capacidad para administrar tratamientos de estabilización en emergencias; una vez controlados los pacientes, el personal médico se ve obligado a remitirlos al Hospital Central de San Cristóbal, El Piñal o Tovar.
Los padres que requieran llevar a sus hijos a una emergencia pediátrica deben viajar entre dos y tres horas y media para recibir atención. Para muchos pobladores, la opción más viable es trasladarse a El Piñal o a San Cristóbal, esperando correr con la suerte de ser atendidos en el sistema público. Sin embargo, si la gravedad del caso no permite aguardar por un cupo, muchas familias se ven obligadas a recurrir a clínicas privadas en Tovar o en la capital tachirense explicó.
Por otro lado, Andreina Buitrago, habitante del municipio San Judas Tadeo, comentó que en su comunidad tampoco disponen de atención infantil especializada en los centros de salud públicos. Detalló que en la jurisdicción solo presta dicho servicio un único pediatra en el sector privado, con un costo de consulta aproximado de 150 mil pesos colombianos. Sin embargo, aseguró que las personas prefieren dirigirse a la capital del estado o a clínicas privadas de ciudades cercanas.
Con respecto a los habitantes de aldeas vulnerables como El Tesoro y Mata de Guineo, la umuquenense detalló que los pobladores recurren a medidas desesperadas, trasladando a los niños en motocicletas hacia la población de Coloncito, muchas veces resignándose a ser remitidos al Hospital de San Cristóbal.
En esta lista también se incluye a Queniquea, capital del municipio Sucre. Juan Chacón, habitante de la comunidad confirmó que en ninguno de los centros de salud públicos hay pediatras.
Atención intermitente
En otras regiones del estado, la atención sobrevive de manera intermitente, limitada a días específicos de consulta, en algunos casos sujeta a colaboraciones económicas. Como señaló, María Gómez, habitante de Coloncito, municipio Panamericano, quien comentó que opera un solo pediatra que pasa consulta los jueves de cada semana, bajo la solicitud de un aporte de 20 mil pesos por paciente.
Al contactar al Pediatra del centro de salud público principal del municipio Panamericano, Miguel Cornejo, el especialista explicó que en el centro de salud reciben casos de La Tendida, El Esfuerzo, La Palmita, El Cien, El Caney, Los Caños, La Blanca, Rio Chiquito, Tirapajé, El Púlpito, El Palmar) y otras poblaciones cercanas como Umuquena, Las Talas y El Tesoro.
Se atienden por emergencias unos 100 niños al mes. Mayormente son niños de Coloncito aproximadamente el 70% y el 30% provenientes de asentamientos cercanos aseguró.
Asimismo, en el municipio Fernández Feo, el Hospital de El Piñal concentra su oferta pediátrica únicamente los días viernes, limitando la evaluación infantil al área de consultas preventivas una vez por semana.
En Coloncito, para mitigar las fallas estructurales, una cirujana pediatra se traslada cada quince días desde el estado Mérida para evaluar y abordar casos quirúrgicos específicos. Así lo confirmó la especialista en cirugía pediátrica, Elba Duque.
Médicos nativos
En medio de este complejo escenario, el municipio Francisco de Miranda representa una excepción a la regla, aunque por razones ajenas a la planificación del sistema público de salud.
Pues se constató que San José de Bolívar cuenta con un pediatra activo, gracias a la vocación de un especialista oriundo de la zona, quien tomó la decisión personal de asentarse y ejercer la medicina en su propio pueblo.
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Este caso resalta de forma aislada en un mapa regional donde la geografía y la falta de personal médico especializado continúan imponiendo severas barreras para garantizar el derecho a la salud de los niños tachirenses.
Ante esta crítica realidad, los habitantes y representantes comunitarios exhortan a las autoridades de salud a asignar pediatras permanentes en los centros de asistencia local, con el fin de frenar los peligrosos traslados por carretera y ofrecer, finalmente, un servicio de salud digno, apto y oportuno para la población infantil de la región.
Ismary Bustamante – La Prensa del Táchira.

