El expresidente colombiano asegura en un foro de la izquierda en México que Trump dice la verdad cuando presume del botín venezolano. Un diputado del PSUV le interrumpe a gritos. Jesús Faría, Gustavo Petro y Tania Díaz.
Gustavo Petro llegó a Ciudad de México para hablar del futuro de la izquierda y acabó metiendo el dedo donde más le duele al chavismo. El expresidente colombiano abrió el Seminario Internacional del Partido del Trabajo (PT) mexicano, dedicado este año a Fidel Castro, que habría cumplido 100 años en agosto. Su intervención terminó entre gritos.
Petro habló de la guerra de Irán, que según él dispara el precio del petróleo hasta los 200 dólares. Y de ahí saltó a Venezuela, que aún no saca el petróleo, regalado a Estados Unidos. Con el perdón de los compañeros venezolanos, que los quise mucho en tiempos de Chávez, pero que ahora no entiendo, añadió. Hugo Chávez, insistió Petro, no se convirtió en la figura histórica que es para regalar el petróleo. Y remató: Cuando Donald Trump presume en los foros internacionales de haberse quedado con el petróleo venezolano como botín, el hombre está diciendo la verdad.
¡Eso es mentira!, le espetó desde su silla el economista y diputado chavista Jesús Faría. Diga la verdad, eso es mentira lo que está diciendo, tienes que tener dignidad, insistió ante el auditorio, según se ve en los vídeos que circulan en redes. Petro le respondió que Trump había dicho exactamente eso y siguió.
Después se refirió al 3 de enero, el día de la operación estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El exmandatario colombiano contó que los únicos que pelearon fueron los cubanos: 32 muertos que resistieron hasta la última munición. Según su relato, los cadáveres no los rescataron los soldados venezolanos, sino un sobreviviente cubano que los cargó uno a uno hasta una bodega no dominada por los Estados Unidos. Gracias a eso, dijo, sus familias pudieron enterrarlos. Le aplaudieron.
Petro aseguró también que Trump se había atribuido la victoria electoral en Colombia, donde el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, perdió frente a Abelardo de la Espriella. Y lanzó otra pedrada a la sala: Hermanos, estamos en otra fase de la historia […] Hay que aprender de la historia, pero de la nostalgia no se vive. No puede haber un Chávez con un petróleo regalado a Estados Unidos.
Faría volvió a gritar y tuvieron que intervenir los organizadores para calmarlo. Petro, mientras, ya hablaba de otra cosa: de los jeques árabes con los que ha conversado, de los misiles que caen sobre el golfo Pérsico y de que no puede haber progresismo que no crea en la ciencia. Según él, entre un negacionista de derechas y uno de izquierdas no hay diferencia, porque ambos acaban en el mismo destino. Mientras Faría seguía discutiendo desde su asiento, Petro añadió: Hay que leer también, como hacían los obreros del siglo XIX. Leer y comprender el mundo. Según personas de su entorno, la frase iba dirigida al diputado.
El incidente no acabó con el discurso. Los vídeos muestran cómo otra diputada chavista, Tania Díaz, se acercó a Petro. Según se escucha en las imágenes, le reprochó la canallada que acababa de decir. Yo sé que usted estaba al tanto de la operación contra Venezuela y usted se quedó callado, le espetó. Petro, según sus acompañantes, le contestó que él no sabía nada y que esos días estaba asustado, porque le había llegado información de que algo se movía en aguas colombianas y de que iban a lanzar un misil. Petro quedó desconcertado, aseguran. Las mismas fuentes cuentan que, al terminar, la embajadora de Venezuela en México se acercó al equipo del expresidente colombiano para disculparse: No entiendo por qué lo están tratando así.
El reproche llega de un lado inesperado y muestra también el desconcierto de la izquierda ante la nueva realidad en Venezuela. Pocos líderes de la región han estado tan cerca de Caracas como Petro. Tras las acusaciones de fraude en las elecciones venezolanas de julio de 2024, se ofreció como mediador para buscar una salida negociada, pero la gestión no prosperó y Maduro siguió en el poder. Después del 3 de enero, en plena escalada verbal con Trump, Petro llegó a creer que Estados Unidos podía atacar también a Colombia. El pasado 24 de abril, fue el primer mandatario extranjero en visitar a Delcy Rodríguez en Caracas ya como presidenta encargada. El propio Petro se ha declarado amigo suyo.
María Martín – El País de España

