*El panorama político venezolano se despeja.
El dirigente nacional de Vente Venezuela sostiene que el reconocimiento del liderazgo de María Corina Machado por parte de la Plataforma Unitaria confirma la necesidad de una transición con legitimidad democrática. Advierte que los acuerdos políticos deben traducirse en elecciones presidenciales, libertad para todos los presos políticos y restitución del orden constitucional_
Cada día se aclara más el panorama político venezolano. Las ambigüedades comienzan a desaparecer, las posiciones se definen y queda cada vez más claro que el pragmatismo político no puede convertirse en una excusa para disfrazar la sumisión, justificar las concesiones indefinidas o encubrir una claudicación frente a quienes todavía controlan el poder.
Así lo expresó el periodista y dirigente nacional de Vente Venezuela, Omar González Moreno, al analizar las propuestas de la Plataforma Unitaria al Gran Acuerdo Nacional, en el cual se ratifica a María Corina Machado como líder de las fuerzas democráticas, de cara al proceso de transición política.
González Moreno consideró significativo que las organizaciones integrantes de la coalición opositora hayan ratificado el liderazgo de María Corina Machado.
Este reconocimiento tiene una enorme trascendencia política. Significa que, más allá de las diferencias, las negociaciones y los intereses particulares, existe un liderazgo democrático que no puede ser ignorado a la hora de definir el futuro institucional de Venezuela.
El dirigente político advirtió que el verdadero desafío comienza ahora, cuando las declaraciones deben transformarse en compromisos verificables.
Reconocer un liderazgo es importante, pero respetarlo en los hechos resulta indispensable. No tendría sentido proclamar una unidad democrática mientras se impulsan decisiones que contradigan los principios que supuestamente la sustentan.
González Moreno sostuvo que el pragmatismo puede ser una herramienta legítima de la política, siempre que no implique abandonar los objetivos fundamentales.
Una cosa es negociar para conquistar espacios de libertad y otra muy distinta es utilizar el pragmatismo como coartada para aceptar indefinidamente las condiciones impuestas.
Agregó que cualquier entendimiento político debe tener objetivos, garantías y plazos claramente establecidos.
Venezuela necesita acuerdos serios, no declaraciones destinadas a administrar expectativas. Necesita una transición auténtica, no una sucesión interminable de conversaciones sin resultados.
El dirigente de Vente Venezuela destacó que el Gran Acuerdo Nacional contempla la celebración de elecciones presidenciales libres.
Después de tantos años de confrontación, persecución, exilio y sacrificios, los venezolanos tienen derecho a conocer cuándo podrán elegir libremente a su presidente.
Recordó que Vente Venezuela y otras organizaciones, entre ellas La Causa R, respaldan la propuesta del 24 de julio de 2027 para la celebración de elecciones presidenciales.
Esa fecha debe ser objeto de una discusión política seria. Lo fundamental es que exista un cronograma público, garantías electorales y compromisos verificables. Una transición sin horizonte electoral definido corre el riesgo de convertirse en una prolongación de la provisionalidad.
Foco Press.

