De Antonioni
Quiénes imaginamos ser: sino nadie
en calurosas casas, dónde los habitantes evitaban
aparecer en las ventanas, para que, quienes vivían delante
no supieran, que la casa de enfrente también estaba habitada.
Todos nuestros inútiles pasaportes,
las suscripciones mensuales a diestra y siniestra,
el allanamiento esperado en la noche de año nuevo
no resolvieron nada, como el chasquido de la ropa.
El verano se extiende a la ciudad y a los amigos
hasta convertirlos en vidrio, ardientes hasta la hoguera
en la que se queman, replegándose en uno, las huellas
de nuestros dedos y de nuestros labios.
Todos, los que esperaban algo de nosotros, mientras el sol nos sujetaba
por la barbilla, ya no esperan nada.
sus sombras ya pueden apartarse con la mano
de la mesa, del estante de libros, del hombro.
Dmitri Garichev. Poeta, narrador. Nació en 1987 em Noguinsk en la región de Moscú. Estudió lingüística en la Universidad Estatal de Moscú, trabaja como traductor. Sus poemas han sido publicados en las revistas Vozdux, Volga, Flagi y en los sitios Polutona y Stenograme entre otros; su prosa ha aparecido en las revistas Oktyabr, TextOnly y Volga y ha sido traducida al mongol. Fue ganador del premio moskovskii schyot en 2019 y del Premio Andrei Bely en 2020, en la categoría “Prosa”. Es autor de los libros Posle vsekh sobak (Moscú: Knizhnoe obozrenie, ARGO-RISK, 2018), Malchiki (San Petersburgo: Jaromir Hladik press, 2020), Skazki dlya myortvykh detey (San Petersburgo: Knyazev i Misyuk, 2020), Lakinsk Project (Moscú: Novoe literaturnoe obozrenie, 2022), Malchiki i drugie (Moscú: Novoe literaturnoe obozrenie, 2023), Pust’ doletyat (Moscú: Gorgulya, 2024). Vive en Noguinsk. La traducción es de Indira Díaz.

