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Cada pago de las utilidades fraccionadas en Guayana no llegaran a 50 dólares

 

Hace décadas, las utilidades eran la ganancia de un año de labores, por lo que el trabajador podía usarlas para cambiar de vehículo, comprar activos o vacacionar. Actualmente este beneficio no alcanza ni siquiera para hacer un buen mercado, ya que cada fracción corresponde a menos de 50 dólares.

Entre la espera y la necesidad: el impacto social del pago de utilidades fraccionadas en Guayana.

Históricamente, el pago de utilidades para los trabajadores de las empresas básicas de Guayana era sinónimo de bienestar y planificación familiar; sin embargo, desde el año 2018 este beneficio se paga de forma fraccionada y bajo un método de cálculo opaco que año tras año arroja montos pírricos.

Hace décadas, las utilidades eran la ganancia de un año de labores, por lo que el trabajador podía usarlas para cambiar de vehículo, comprar activos o vacacionar. Actualmente este beneficio no alcanza ni siquiera para hacer un buen mercado, ya que cada fracción corresponde a menos de 50 dólares.

Durante el mes de septiembre, al menos cinco protestas en Guayana fueron para exigir el pago de utilidades dignas por parte de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), exigencia que además está respaldada en las contrataciones colectivas.

“Las utilidades establecidas en las convenciones colectivas son 120 días a salario integral, es decir, eso desde hace tiempo se pulverizó, lo eliminó. Buscan mantener al trabajador detrás de ellos dando una caja con pernil, una harina y un aceite para que nos conformemos. El trabajador labora un año continuo para percibir utilidades dignas para cubrir comida, ropa, los hijos… para disfrutar, diciembre es para disfrutar”, expuso el dirigente sindical de CVG Carbonorca, Ramón Espino.

Estancamiento salarial socavó las utilidades del trabajador

En contexto, este tipo de beneficios se calculan con base en el salario del trabajador, indicador que está congelado desde el año 2022 en 130 bolívares (menos de 0,25 centavos de dólar); las bonificaciones como el bono integral de pensionados o el bono de alimentación no son tomadas en cuenta para el pago de utilidades, por lo que el monto final equivale a menos de 100 dólares.

Dicho monto se paga en cuatro partes los días 15 de octubre, 15 de noviembre, 30 de noviembre y 15 de diciembre.

“La composición del salario incluye bono de transporte, vivienda, salario por puesto… son más de 28 conceptos que se usan para calcular las utilidades. Son convenciones colectivas que no aplican para el trabajador. Nosotros no podemos cobrar utilidades unificadas, cada trabajador debe cobrar de acuerdo a su cargo laboral. Yo le plantearía al gobierno que se basen en el costo de la canasta alimentaria y que pague de una vez, las utilidades no son para pagarlas en cuatro partes”, afianzó el trabajador.

En un recorrido hecho por este medio, se constató que con 20 dólares, lo que correspondía a la primera fracción de las utilidades en 2025, un trabajador puede adquirir únicamente un par de zapatos, por lo que tendría que escoger qué miembro de la familia estrena calzado en las navidades.

Si nos vamos hacia la alimentación, según la Cámara de Comercio e Industrias del estado Bolívar, la canasta básica alimentaria en Caroní se ubicó para el mes de septiembre.

A su vez, la compra de electrodomésticos pequeños como un microondas o una licuadora es imposible con este monto.

Para el trabajador Luis Felipe Medina, de CVG Alcasa, es doloroso ver cómo la estabilidad y el bienestar que brindaba ser trabajador de la CVG se ha perdido por completo, dejando al trabajador en un estado de indefensión ante un contexto económico que ya es complejo.

Proponen tomar en cuenta todas las bonificaciones

Ante esta problemática, este miércoles trabajadores jubilados de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) protestaron durante 7 horas frente al holding para exigir reivindicaciones salariales, entre ellas, el pago de utilidades.

En entrevista con Correo del Caroní el presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar, Hugo Medina, propuso que se tome en cuenta el ingreso mínimo nacional, ubicado en 240 dólares, para hacer el cálculo del beneficio.

“Se deben sumar todos los bonos que recibimos, ustedes lo llaman bono de guerra, bono de José Gregorio… bueno, esos bonos más lo que nosotros percibimos como sueldo o pensión y lo divides entre 30 días del mes, ese resultado se multiplica por 180 días que establece nuestro contrato colectivo. No exigimos más nada. Que no vengan con el cuento de que no hay dinero porque no lo vamos a creer”, exigió Medina directamente al presidente del holding, Héctor Silva, quien también ejerce como ministro de Minas.

Por su parte, César Marcano, integrante de la protesta, aseguró que no van a abandonar las calles hasta tener una respuesta a un pliego de peticiones que entregaron el pasado 16 de septiembre, el cual fue recibido por la estatal pero no ha tenido respuestas: entre los petitorios estaba el derecho a utilidades dignas.

No vamos a pasar otro diciembre en la pobreza

Entre lágrimas, los entrevistados aseguraron que no quieren pasar otro diciembre con la mesa vacía y ropa remendada mientras quienes dirigen la estatal gozan de buena economía.

En este sentido exigieron que la empresa cumpla con todos sus compromisos: pago de utilidades dignas, entrega de juguetes para los hijos de los trabajadores y pago de todos los conceptos contractuales.

“Nos han quitado todo y nosotros queremos denunciar que las utilidades no rinden en las navidades para mantener a la familia. Nosotros exigimos que nos cancelen las utilidades en un pago único. Antes las utilidades alcanzaban para cubrir nuestras necesidades, arreglar nuestros hogares, comprar nuestros vehículos… ahorita no alcanza ni para hacer un mercado para el mes. Quieren pagar 80 dólares y eso es inaceptable. Que el salario sea remunerado con los bonos, que tomen las incidencias de bonificación”, expuso Hugo Bastardo, trabajador no requerido de la Siderúrgica del Orinoco.

Francesca Díaz – Correo del Caroní