pancarta sol

Alexander Cambero: Las anestenciantes pedradas verbales de Gustavo Petro

 

Si de algo sabe el expresidente colombiano Gustavo Petro Urrego es de lanzar pedradas a diestra y siniestra. Como orador, es un espléndido expositor que sabe manejar los temas con énfasis sobresaliente, un hábil provocador que generalmente encuentra un camino para permanecer en la palestra pública gracias a su talento para polemizar. El comentario viene a colación por lo que ocurrió en el XXX Seminario Internacional: “Los partidos y la Nueva Sociedad” en México. En su disertación tomó algunos minutos para hablar de Venezuela desde los sucesos acaecidos en la madrugada del 3 de enero, en donde fue capturado Nicolás Maduro junto a su consorte Cilia Flores. Petro conocía que en la sala estaba una delegación de PSUV que no esperaba esta andanada de golpes a la maltrecha revolución. Era el momento perfecto para pasarles una factura. Los observó de soslayo para luego dinamitar sus escasísimas resistencias. Comenzó diciendo que los militares venezolanos no lucharon para defender al mandatario ilegítimo. Que fueron los anillos de seguridad cubanos quienes lo hicieron. Tenemos que recordar que quien los comandaba era el coronel Humberto Alfonso Roca Sánchez, exjefe de seguridad de Fidel Castro y quien coordinó los equipos de protección de la visita del para el 2015 expresidente de Estados Unidos John Kerry. Igualmente, cuando el mandatario norteamericano Barak Obama, estuvo en la isla un año después, siendo la primera visita de un presidente estadounidense desde 1928 cuando lo hizo Calvin Cooligde. ¿Se imaginan tamaña responsabilidad? Estamos hablando de un héroe militar antillano. Se cuenta que el teniente Yasmani Domínguez Cordero se abrazó con el soldado Sandy Amita López; lo hicieron tratando de hacer un escudo para salvaguardar la integridad de Nicolás Maduro, ofrendando las suyas, mientras la mayoría de los miembros de las fuerzas de protección venezolana huían de manera desesperada. Treinta y dos cubanos quedaron tirados en el búnker. Los Estados Unidos respetaron el Acuerdo de Ginebra de 1949 y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) que legislan sobre el tema. Está muy claro que se prohíbe de manera expresa la mutilación, el despojo y el pillaje de los cadáveres con fines de exhibición y propaganda. Por eso la historia de un sobreviviente. Concretamente, el primer suboficial Yohandris Varona Torres, quien afirmó que cargó los cadáveres de sus treinta y dos compatriotas llevándolos a una bodega que no habían tomado los norteamericanos, es una manera de exaltar la propaganda, utilizar al heroísmo para levantar sus alicaídas fuerzas. Tenemos que recordar quiénes brindaban seguridad al irrito mandatario. Era la élite militar cubana. ¿Cómo hizo alguien en plena refriega para cargar tantos cuerpos sin que lo precisaran las altamente sofisticadas fuerzas armadas estadounidenses? Lo que intuimos es que Washington cumplió con el objetivo de llevarse a Nicolás Maduro; no iba a buscarme problemas diplomáticos utilizando a los cadáveres cubanos para hacer un reality show. Con el trofeo de la noche tenían para seguir con su estrategia. Por otra parte, en Cuba se quejaron de la falta de colaboración de Miraflores para con ellos, ni siquiera un comunicado que reconociera que habían muerto defendiéndolos. Otro criterio interesante de Gustavo Petro, es que Nicolás Maduro fue entregado por sus compañeros. La inteligencia norteamericana conocía cada detalle desde hacía muchos meses. Los topos lograron hacer su trabajo buscando lograr su supervivencia económica. Su mismo grupo cercano lo negoció sin importarles lealtades revolucionarias. Era la pieza a canjear y no lo dudaron ni por un segundo. La otra realidad es que no salió nadie a las calles a pedir por su regreso. El país estaba feliz por el acontecimiento, un poco aturdido al principio, pero esperanzado en una salida que seguimos anhelando. En cuanto al aspecto petrolero, ¿es acaso mentira que le han entregado nuestro hidrocarburo? Que el acuerdo es altamente desventajoso para la nación. Esa es una verdad que cargamos a cuestas como la cruz de un nazareno. En medio del delirio verbal, la diputada Tania Díaz increpó a Petro diciéndole que él conocía del ataque. Solo a un fanático amarrado al mástil del absurdo puede creer que Trump le participó al gobierno de Colombia que capturaría a Maduro, cuando Petro estaba en la misma lista; de verdad que su desfachatez tiene la dimensión de la mentira, tal como cuando en ese mismo seminario indicó que el chavismo es mayoría en Venezuela. Poco a poco se están exterminando.

@alecambero