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Laboratorio de Paz exigió que la reinserción internacional de Venezuela no legitime la excepcionalidad política

 

El centro de investigación pidió que la reinserción del país esté acompañada de compromisos verificables en derechos humanos, Estado de derecho y elecciones auténticas. Familiares de presos políticos en una de las protestas por su libertad.

Sebastiana Barráez – Infobae

Laboratorio de Paz reclamó que la reinserción internacional de Venezuela no legitime la excepcionalidad política.

Venezuela avanza hacia una nueva etapa de normalización internacional, pero ese proceso no debería convertirse en una vía para dejar intacta la excepcionalidad política interna. No debe invisibilizarse que Delcy Rodríguez ejerce la Presidencia sin haber sido elegida para ese cargo y que el interinato ha superado los lapsos previstos en la Constitución, que continúan las restricciones al espacio cívico, persisten déficits importantes para el ejercicio de los derechos políticos y permanecen instituciones cuya legitimidad democrática está cuestionada.

Así lo advirtió Laboratorio de Paz, un centro de investigación y pensamiento estratégico, que llamó a gobiernos democráticosorganismos multilaterales y actores internacionales a diferenciar el relacionamiento diplomático con el Estado venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes ejercen actualmente el poder.

El pronunciamiento se produce en medio del restablecimiento de vínculos diplomáticos con Estados Unidos, el anuncio del Reino Unido de elevar nuevamente su representación en Caracas al rango de embajador y la próxima participación de la mandataria interina Delcy Eloína Rodríguez Gómez en la Asamblea General de Naciones Unidas. Para la organización, estos hechos expresan un proceso de reinserción internacional que probablemente seguirá ampliándose.

ONU DDHH Venezuela

Representantes de organizaciones solicitan el 17 de septiembre 2026 que la ONU renueve la vigencia de la Misión de Determinación de los Hechos sobre el caso venezolano.

Comunicado LP 17 9 2026

Laboratorio de Paz solicita que normalizar las relaciones internacionales sea para recuperar la institucionalidad democrática.

Laboratorio de Paz considera positivo que Venezuela recupere relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación con la comunidad internacional, al sostener que el aislamiento “no constituye una política de derechos humanos ni contribuye, por sí mismo, a la democratización”. Sin embargo, alertó sobre el riesgo de que la normalización internacional avance más rápido que la normalización democrática.

La organización subrayó que la apertura diplomática y económica no debe invisibilizar asuntos de fondo: que Delcy Rodríguez ejerce la Presidencia sin haber sido elegida para ese cargo, que el interinato ha superado los lapsos previstos en la Constitución, que continúan las restricciones al espacio cívico, que persisten déficits para el ejercicio de los derechos políticos y que permanecen instituciones cuya legitimidad democrática sigue cuestionada.

Dgcim

El aparato represivo en Venezuela, en el que se incluye a la DGCIM, sigue realizando detenciones arbitraias, fabricando expedientes e incautando bienes sin orden judicial.

Cuanto mayor sea la normalización de las relaciones internacionales de Venezuela, mayor debería ser el compromiso de los actores internacionales con una salida democráticaconstitucional y basada en derechos humanos, señaló LabPaz.

Para la organización, la eventual presencia de Rodríguez en Nueva York concentrará previsiblemente la atención pública en reuniones, gestos diplomáticos y fotografías. Pero la discusión de fondo, advierte, debería ser otra: si Venezuela está regresando a la normalidad en sus relaciones con el mundo, esa normalidad también debe alcanzar a sus instituciones.

Gianluca Rampolla

Delcy Rodríguez condecora el 29 de julio de 2026 a Gianluca Rampolla, el ex representante de la ONU en Venezuela.

Compromisos explícitos

LabPaz recordó que la presencia de representantes venezolanos en Naciones Unidas forma parte de las relaciones entre Estados y no constituye, por sí sola, una certificación sobre la legitimidad o la calidad democrática de un gobierno. En ese sentido, destacó como relevante la posición anunciada por Reino Unido, que separa la mejora de relaciones con el Estado venezolano de cualquier modificación en su valoración sobre los procesos electorales de 2024 y no supone necesariamente un reconocimiento político de quienes actualmente ejercen el poder.

El Laboratorio de Paz insistió en que los acuerdos políticos, económicos, energéticos, comerciales y de cooperación que se establezcan con Venezuela deben incorporar compromisos explícitos y verificables en materia de derechos humanosEstado de derecholibertades públicas y democracia.

Como antecedente, mencionó las cláusulas democráticas y de derechos humanos incluidas por la Unión Europea en acuerdos con terceros países. La UE, por ejemplo, ha incorporado cláusulas democráticas y de derechos humanos en sus acuerdos con terceros países, vinculando la profundización de determinadas relaciones al respeto de principios democráticos y derechos fundamentales.

Sostiene la organización que la recuperación económica que necesita Venezuela y la reconstrucción de sus instituciones no deberían avanzar por caminos separados. Las inversiones necesitan seguridad jurídica. La cooperación internacional necesita instituciones confiables. Y la estabilidad sostenible necesita legitimidad democrática.

La Piedrita

Colectivos como La Piedrita siguen activos.

Normalizar sin legitimar

Ante esta nueva etapa, Laboratorio de Paz exhortó a los gobiernos democráticos, organismos multilaterales y actores internacionales que están restableciendo o ampliando relaciones con Venezuela a acompañar activamente una normalización democrática.

Planteó que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de acompañar la reinserción de Venezuela sin convertir la apertura diplomática en un aval político automático. Para la organización, restablecer relaciones con el Estado venezolano no debe confundirse con reconocer como plenamente democrática la situación institucional del país.

Insistió en diferenciar claramente el relacionamiento diplomático con el Estado venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes actualmente ejercen el poder.

Ese acompañamiento, sostuvo LabPaz, debe traducirse en compromisos concretos: garantías verificables de derechos humanos, respeto al Estado de derecho, protección de las libertades públicas, preservación de los mecanismos internacionales de seguimiento y condiciones reales para una competencia electoral auténtica.

Incluir la promoción de garantías efectivas para las libertades de expresiónasociaciónreunión y participación política, así como condiciones que permitan una competencia electoral auténtica, sostiene.

Insta a acompañar activamente el establecimiento de una ruta constitucional para la celebración de elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables en el plazo más breve posible, dijo LabPaz.

El mensaje de fondo es que Venezuela necesita volver al mundo, pero también necesita que el poder vuelva a las urnas electorales. La normalización internacional solo será sostenible si abre paso a una ruta constitucional que permita elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables en el plazo más breve posible. Sin legitimidad democrática, advierte la organización, cualquier apertura corre el riesgo de convertirse en una normalidad incompleta.

Sebastiana Barraez

@SebastianaB

 

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