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José Vival: La deuda externa durante el gobierno de Wolfgang Larrazábal y Rómulo Betancourt

 

Entre las fuentes y autores consultados que estudiaron sobre la deuda y comportamiento económico de los gobiernos de Larrazábal y Betancourt, tenemos a:

(1) José Guerra: Economista de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y exdirector del Banco Central de Venezuela. Publicó el libro Pensamiento y Gestión Económica de Rómulo Betancourt (2024), donde analiza detalladamente el programa de ajuste económico ejecutado entre 1959 y 1962 para rescatar al país de la crisis fiscal heredada, catalogándolo como un éxito de estabilización macroeconómica.

(2) Domingo Lahoud: Economista y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). En su ensayo Rómulo Betancourt un economista pragmático, o el eclecticismo antiliberal (2021), desglosa las raíces ideológicas del mandatario, explicando cómo Betancourt, sin ser economista de profesión, aplicó un pragmatismo económico adaptado al contexto occidental y local

Después de la caída de Marcos Pérez Jiménez,.se provocó una crisis política transitoria. La Junta de Gobierno provisional de Wolfgang Larrazábal (1958) ya había cancelado una porción importante de compromisos externos entre 2.500 y 2.800 millones de bolívares, pero a costa de vaciar las reservas del Tesoro, dejando al gobierno de Betancourt con un país en recesión y con severa fuga de capitales.

El comportamiento de la deuda externa estuvo profundamente condicionado por una severa recesión económica y fiscal heredada de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. El manejo económico durante el segundo mandato constitucional de Rómulo Betancourt (1959–1964), se manejó con mucha precaución fiscal el endeudamiento durante este quinquenio y se caracterizó por la estabilización y la prudencia extrema, enmarcado en un contexto de reformas y tensiones políticas.  Al asumir la presidencia en 1959, el gobierno de Betancourt se encontró con una crisis de liquidez y un desorden administrativo crítico, caracterizado por:

. –  Fuga de capitales y caída de reservas. El pánico político y la baja en los precios internacionales del petróleo tras la bonanza de los años 50 provocaron una masiva fuga de divisas, dejando al Banco Central de Venezuela (BCV) en una posición vulnerable de sus reservas internacionales.

Los autores sostienen que para mantener la estabilidad socio-política de la naciente democracia y honrar los compromisos internacionales sin quebrar al Estado, la administración ejecutó tres estrategias clave:

1. Reconocimiento y depuración de obligaciones

El Consejo de Ministros implementó una política selectiva de pagos a través de la Contraloría General de la República. Se emitió un decreto para cancelar las obligaciones legítimas con contratistas e instituciones, pero las deudas vinculadas directamente a la corrupción de los personeros de la dictadura fueron rechazadas y no se pagaron.

2. Austeridad fiscal y control cambiario

Para frenar el drenaje de fondos públicos y evitar la necesidad de un sobreendeudamiento externo masivo, el gobierno aplicó medidas drásticas, tales como:

. –  Control de cambios (1960). Se creó el primer régimen de control cambiario institucionalizado del período democrático para proteger las reservas internacionales.

. –  Reducción del gasto Reducción público. Se decretó una rebaja salarial del 10% a los empleados públicos y se recortaron gastos superfluos para equilibrar la balanza fiscal.

3. Financiamiento multilateral restringido

A diferencia de los gobiernos de las décadas posteriores años, Betancourt recurrió al endeudamiento externo de forma muy puntual, principalmente con organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID):

El Banco Mundial otorgó un solo préstamo directo al gobierno de Rómulo Betancourt por un monto de 45 millones de dólares en. diciembre de 1961, concedido a un plazo de 20 años y con una tasa de interés anual fija del 5%.

Con la banca comercial internacional privada en 1960 firmó un empréstito por 200 millones de dólares con un sindicato de bancos comerciales extranjeros, principalmente estadounidenses

Estos recursos no se usaron para gasto corriente, sino estrictamente para apalancar los planes estructurales del Estado, tales como:

. –  Financiar los inicios de la Reforma Agraria (1960).

. –  Iniciar el proceso de industrialización por sustitución de importaciones (ISI).

. –  Inversión en obras de infraestructura básica y redes viales

Hacia el final de su mandato en 1964, el panorama de la deuda externa y la macroeconomía se estabilizó notablemente, según muestran los indicadores económicos:

. – Perfil de la Deuda. Se logró transformar una deuda desorganizada a corto plazo en compromisos refinanciados a largo plazo

. -. Crecimiento e Inflación. La economía superó la recesión hacia 1963, manteniendo una de las inflaciones más bajas del mundo cercana al 1% anual.

. – Soberanía Financiera. Los niveles de deuda externa se mantuvieron en márgenes sumamente bajos y manejables en relación con el Producto Interno Bruto (PIB).

La prudencia financiera de este periodo permitió que Rómulo Betancourt entregara el poder de forma constitucional a Raúl Leoni con una economía saneada, reservas internacionales en franca recuperación y un nivel de endeudamiento externo que aún no representaba una carga pesada para la entrada de los ingresos petroleros del país.

Al tratarse de una transición de mando directa y constitucional, el presidente Raúl Leoni arrancó su período en marzo de 1964 con exactamente el mismo monto con el que cerró Rómulo Betancourt de 159 millones de dólares (equivalentes a 715,5 millones de bolívares)

Economista y profesor universitario

 

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