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Ricardo Combellas: Recuerdos de Ramón Escovar Salom

 

El centenario del nacimiento del jurista y profesor universitario Ramón Escovar Salom me estimula a escribir unas líneas sobre su persona, como recuerdo de una relación de amistad que cultivé con él en los años otoñales de su vida. Por supuesto que conocía la destacada labor cumplida por el doctor Escovar como político desde su juventud y, principalmente, a partir de la construcción del exitoso experimento denominado con justa razón la república civil, a partir del año 1958. También fui asiduo lector de los artículos que escribía para El Nacional, que siempre me impresionaron por su maestría en sintetizar temas de la mayor relevancia pública y exponerlos con sencillez y claridad. Fui testigo, como todo venezolano interesado, en el devenir de su país, de su trayectoria como hombre público en la diversidad de roles que le tocó cumplir. Aunque hubiese sido satisfactorio para mí ya en ese entonces conocerlo personalmente, la oportunidad llegó y con creces en los años otoñales de su vida, cuando asumí la dirección del doctorado en ciencias políticas de la Universidad Central de Venezuela, a principios del actual siglo XXI.

Cierto que antes me había relacionado con el doctor Escovar en su condición de ministro de Relaciones Interiores y yo como presidente de la Copre, en el año 1994, bajo el segundo gobierno del Presidente Caldera. Fue una relación fluida y siempre positiva, aunque corta, pues los afanes de la tarea exigente como ministro del doctor Escovar lo dificultaban. La oportunidad llegó una vez regresé a mi alma mater desengañado de mi difícil relación con el presidente Chávez y bajo la preocupación de un rechazo afectivo a mi persona por parte del doctor Escovar, como ya me había sucedido con algunos colegas que despotricaron de mi inmediato pasado y hasta me retiraron el saludo.

El doctor Escovar, siendo un férreo opositor del chavismo, no solo no me retiró su saludo, sino que me manifestó que contara con él para las tareas académicas del doctorado, donde yo considerara que él podía colaborar. En consecuencia, el doctor Escovar se integró al comité académico donde se decidían las políticas académicas de nuestro doctorado y pasó a integrar los jurados de variadas tesis doctorales, donde su sabiduría y experiencia política resultaban indispensables. Sutilmente, me fui convirtiendo en su amigo y frecuente visita en su espléndida biblioteca, solo o junto a compañeros de afanes, donde compartimos preocupaciones intelectuales y políticas.

Siempre me sentí honrado de su amistad otoñal, de sus preocupaciones y cavilaciones sobre el futuro del país, así como de sus consejos, como señalarme que debía resaltar públicamente por qué había abandonado el chavismo, lo cual hice en escritos y declaraciones que concluyeron en escribir un libro sobre mi participación y posterior crítica al proceso constituyente. Sin ánimo de encender de nuevo pasiones, algunas reflexiones del doctor Escovar quedaron prendidas en mi memoria, como fueron los casos de su radical oposición a la reelección presidencial, su preocupación ante la incapacidad de nuestra cultura política en institucionalizar constituciones (me llegó a decir que con unas puntuales reformas, debimos preservar hasta hoy la vigencia de la Constitución de 1830), la relevancia de la ciudadanía republicana como piso sólido para construir una democracia funcional en Venezuela. En el plano más inmediato, su crítica al decreto Carmona en su candidez o atrevimiento (depende como se quiera mirar), al intentar sin éxito disolver todos los poderes y desconocer la Constitución de 1999).

Valga un último comentario sobre la sabiduría del doctor Escovar, lúcido como lo fue hasta el final de su vida. A medida que lo fui conociendo surgió para mí una nítida apreciación en su intelecto de ser una persona moderna, actual, abierto a los acelerados cambios de nuestro tiempo, donde la inquietud intelectual ante la compleja realidad que nos ha tocado vivir, lo estimularon a intentar comprenderlos y encauzarlos para bien del progreso de Venezuela.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM