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Rafael Sanabria Martínez: La Cosiata 1826-2026, anatomía historiográfica de una ruptura anunciada

 

​El fenómeno político y social conocido como La Cosiata, iniciado en Valencia en abril de 1826 bajo la hegemonía del general José Antonio Páez, no puede analizarse desde el simplismo maniqueo que reduce los procesos históricos a meras «traiciones» o heroicidades individuales. Cumpliéndose el bicentenario de aquel acontecimiento crucial, el debate trasciende la simple conmemoración para situarse en el riguroso análisis académico sobre la viabilidad del proyecto grancolombiano y el choque entre la teoría constitucional centralista y la realidad socioeconómica regional.

​El diseño político emanado del Congreso de Cúcuta en 1821 intentó amalgamar bajo un mando altamente centralizado desde Bogotá a territorios heterogéneos, distantes y golpeados de forma desigual por las guerras de independencia. Como argumenta Elías Pino Iturrieta en País archipiélago: Venezuela en el siglo XIX (Fundación Bigott, 2006), las oligarquías locales y las elites patricias venezolanas sentían que la hegemonía administrativa neogranadina postergaba los intereses socioeconómicos del Departamento de Venezuela. La imposición de leyes de reclutamiento y contribuciones económicas dictadas por el Congreso de Bogotá generó un distanciamiento creciente entre la autoridad civil grancolombiana y los poderes locales. En este contexto, la citación judicial enviada a Páez por el Senado en Bogotá tras el amotinamiento popular provocado por el reclutamiento forzoso actuó no como causa primaria, sino como el detonante de una estructura institucional profundamente desarticulada.

​La historiografía contemporánea, despojada de los mitos decimonónicos y sustentada en visiones procesales, aborda La Cosiata no como una conspiración personalista aislada, sino como la manifestación dialéctica del autonomismo hispanoamericano. Germán Carrera Damas, en El culto a Bolívar: Esbozo para un estudio de la historia de las ideas en Venezuela (Editorial Alfa, 2003), y Manuel Caballero, en De la “pequeña Venecia” a la “gran Venezuela”: una historia de cinco siglos (Monte Ávila Editores, 1996), coinciden en que el vasto territorio de Colombia la Grande carecía de las vías de comunicación expeditas y de la cohesión de mercado interno necesarias para sustentar la centralización ideada por Simón Bolívar. Al respaldar a Páez y desconocer la autoridad de Bogotá, las municipalidades venezolanas argumentaron la ruptura del pacto social ante la falta de representatividad y la distancia del poder central. Tomás Polanco Alcántara, en José Antonio Páez: Fundador de la República (Ediciones de la Presidencia de la República, 1998), subraya que la figura de Páez operó como el catalizador de un consenso civil y militar que buscaba salvaguardar la autonomía regional frente al absolutismo administrativo del centro. Por su parte, la perspectiva clásica de Caracciolo Parra Pérez en Mariño y la independencia de Venezuela (Ediciones Cultura Hispánica, 1958) confirma que las tensiones entre las distintas facciones políticas y militares venían gestando desde años atrás la imposibilidad de sostener la unidad bajo un mando único.

​Al contemplar la Casa de la Estrella en Valencia —escenario embrionario del Estado venezolano constituyente— se evidencia que La Cosiata prefiguró la disolución formal de la Gran Colombia en 1830. La lección historiográfica objetiva no reside en adjetivar moralmente a sus protagonistas, sino en comprender cómo la imposición de modelos geopolíticos abstractos, desconectados de las dinámicas e identidades locales, termina por desintegrar las uniones más ambiciosas. El debate bicentenario exige ponderar el autonomismo sin caer en el localismo fragmentario, reconociendo que los sucesos de 1826 marcaron el punto de partida irreversible de la institucionalidad y la soberanía del Estado venezolano moderno.

Referencias bibliográficas

*​Caballero, M. (1996). De la “pequeña Venecia” a la “gran Venezuela”: una historia de cinco siglos. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.

*Carrera Damas, G. (2003). El culto a Bolívar: Esbozo para un estudio de la historia de las ideas en Venezuela. Caracas: Editorial Alfa.

*​Parra Pérez, C. (1958). Mariño y la independencia de Venezuela. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica.

*​Pino Iturrieta, E. (2006). País archipiélago: Venezuela en el siglo XIX. Caracas: Fundación Bigott.

*Polanco Alcántara, T. (1998). José Antonio Páez: Fundador de la República. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República.

 

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