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Luisa Pernalete: Los derechos humanos son interdependientes

 

Decía Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar, que los niños tenían que ir a la escuela a estudiar y sus padres tenían que tener trabajo para poderlos mantener. Y tenía mucha razón, pues la letra con hambre no entra, los derechos humanos son interdependientes.

Veamos algunos ejemplos. Sigamos con la educación: unos chamos pueden tener cupo en un centro educativo – derecho a la educación, artículo 103 de nuestra Constitución , 53 de la LOPNNA y 28 de la Convención Internacional del Niño  – pero necesitan tener garantizado el derecho a la alimentación, y para ello o el Estado ofrece programas y, mejor aún, los padres y representantes deben tener un trabajo que les permita mantener a sus familias, el trabajo es un derecho – Art.87 de la CRBV y dicho artículo contempla que serán trabajos en condiciones dignas –  y si tienen trabajo, que la remuneración le alcance para satisfacer sus necesidades, como lo dice el artículo 91 de la CRBV.

Pero, además, siguiendo con el derecho a la educación, las instalaciones tienen que ser seguras   para todo el personal, pues si están en malas condiciones, como están hoy según CECODAP unas 900 escuelas a causa de los terremotos de junio, la vida de los que asistan a ellas estará en peligro. Añadamos otro elemento: para que los niños tengan educación, se requieren maestros, la tecnología hoy ayuda, pero no es suficiente, pero para que existan educadores formados, profesionales pues, dado que cualquiera no puede educar, estos necesitan de salarios decentes, repetimos, como lo contempla el artículo 91 ya citado.

Pensemos en el derecho a opinar, expresarse – Art, 57 –   y asociarse – Art. 52 -, siempre que sea con fines lícitos. Para ello se tiene que gozar de libertad estar en riesgo de ser detenido por opinar o pertenecer a alguna organización. Pensemos en nuestro país. ¿No es un riesgo opinar en este país?

Nuestra Constitución contempla también el derecho a manifestar pacíficamente y sin armas, Art. 68, pero ¿cuántas veces se han visto manifestaciones pacíficas reprimidas y hasta con detenidos?

La vida es un derecho humano, para ello se requieren condiciones, además de poder alimentarse adecuadamente también se requieren viviendas dignas – Art. 82 – y servicios para poder tener un nivel de vida adecuado.

Menciones también el derecho a la salud: “La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios”. Art. 83 – ¿Cómo les suena? Añadamos la necesidad buena alimentación.

¿Digan ustedes, cuál derecho es más importante que otro? Todos se requieren para que el derecho a la vida sea garantizado.

Recordemos que la Declaración Universal de los Derechos Humanos reza que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos”. Entonces no puede existir discriminación ni por raza, creencias, edad… Claro, es necesario que los ciudadanos conozcamos nuestros derechos para poder exigirlos, y es vital que en la escuela la educación para la ciudadanía sea un eje transversal y desde la educación inicial se conozcan deberes y derechos, deberes para cumplirlos, derechos para defenderlos.

Por supuesto, defender los Derechos Humanos no puede ser un delito. Ni debiera ser un riesgo. ¿Están pensando lo mismo que yo? Y es más, en la LOPNNA se establece que todos los NNA tienen derecho a defender sus derechos – Art. 86 – y además en el Art. 91 se establece que es deber y derecho denunciar amenazas y violaciones de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Entonces no puede ser un riesgo defender derechos humanos.

Por supuesto, para que los Derechos Humanos en un país sean garantizados, es necesario, entre otras cosas, que haya instituciones del Estado que velen por ellos, y que se haga justicia si son violados. La impunidad genera más violación de los derechos. La justicia es imprescindible para la garantía de los DDHH.

Finalmente, recordemos las características de los DDHH:  son innatos, inherentes a todos los seres humanos, son universales, son inalienables e intransferibles, no prescriben, son inviolables,  trascienden fronteras, y como mencionamos en el título de esta columna, son interdependientes, complementarios, no jerarquizables.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM