Los habitantes de los sectores Paloma y El Palomar, pertenecientes a la parroquia Mariscal Antonio José de Sucre de Tucupita, continúan viviendo una situación incontrolable debido a la contaminación sónica y el peligro vial generado por motocicletas con resonadores adaptados.
Los afectados denuncian que un grupo de jóvenes realiza piques y recorridos a altas horas de la noche, alterando la paz de la comunidad sin que hasta el momento se haya registrado presencia policial
De acuerdo con algunos consultados, el problema se concentra en las principales calles de ambos sectores y en la vía nacional, Una vecina de Paloma, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias, detalló que la mayoría de los conductores son jóvenes de entre 15 y 20 años de edad
Este grupo modifica los sistemas de escape de los vehículos con dispositivos prohibidos por las normativas ambientales y de tránsito terrestre, impidiendo el descanso nocturno de niños, adultos mayores y trabajadores de la zona
Además del ruido extremo, la comunidad alerta sobre el riesgo inminente de futuros accidentes trágicos debido a las carreras de velocidad ilegales que se organizan en plena vía pública, poniendo en peligro tanto a peatones como a otros conductores
Ante este problema, que ya se extiende por más de cinco meses, las familias de los sectores afectados hacen un llamado urgente a los cuerpos de seguridad de la entidad
Solicitan el despliegue inmediato de operativos, patrullaje nocturno y redadas en los puntos críticos para decomisar los resonadores ilegales, sancionar a los infractores y devolver la tranquilidad y el orden público a la colectividad palomera.
Tane Tanae

