¿La transición debe primero, buscar la estabilidad política-constitucional-institucional y después la económica o al revés?
Un Tema a Debatir.
Nuestra crisis social es tan compleja en la actualidad, porque contiene diferentes ámbitos particulares de crisis dinámicas específicas que se juntan, contraponen y al unirse conforman esa mayor crisis profunda. En su evolución histórica, del día a día, se presenta y desencadenan comportamientos críticos, en determinado ámbito, bien sea político, institucional, constitucional económico, educativo, militar, sanitario; que repercuten aumentado la complejidad social como un todo, reflejando la interdependia de las crisis individuales de cada ámbito entre sí.
Nuestra compleja crisis social, aunque es un problema de ámbitos aislados y separados, su interdependencia la convierten en un problema global para el país, agregándole el otro critico evento del desastre natural que conllevo a la Emergencia humanitaria, retroalimentando de forma continua y profundizando la complejidad de la crisis global de la nacion.
La crisis social venezolana es un sistema intingrado de problemas donde el ámbito económico destruye lo social, lo social desestabiliza lo político, y las emergencias de infraestructura impiden cualquier rebote económico sostenible. A su vez, estos ámbitos, ocasionan efectos negativos e indeseables en lo económico al disminuir la productividad y competitividad económica.
Bajo este contexto, cabe la pregunta, ¿La transición debe primero, buscar la estabilidad política-constitucional-institucional y después la económica o al revés’’?
Como la aparición y ocurrencia de los eventos y sociales son sorpresivos, cualquier Plan De Transición se verá afectado en su proceso por estos eventos y sucesos, imprevistos, que lo puede desviar de su direccion y/o echarlo por tierra. El monitoreo y supervisión del Plan es la clave de su adaptación y alinearse con las nuevas dinámicas sin perder sus metas y objetivos de transición, lo cual, señala que no debe elegir entre una u otra alternativa política o económica, lineal o de forma rígida, sino buscar la simultaneidad coordinada, ya que, la estabilidad política y la económica son interdependientes en nuestra crisis compleja.
Es evidente, que, si carecemos de un marco político mínimo, no hay confianza para las inversiones, y sin mejoras económicas rápidas el acuerdo político colapsara por la presión social. De allí, su interdependencia y vinculaciones dinámicas por las cuales están unidas y atadas, ambas estabilidades.
Muchos analistas económicos expresan que la estabilización económica debe ejecutarse primero y de forma urgente, sirviendo como el motor que viabilice y facilite la transición política definitiva. Eso es discutible, dependiendo de las circunstancias en que se desenvuelva la crisis social, si ella, por los eventos que se sucedan por la presión social, priorizan lo económico por lo político o viceversa. El proceso vivido en los sucesos y eventos a aparecer, dirán en ese momento, si se prioriza lo económico o lo político
Otra característica de un Diseño de un Plan transición es que su ejecución y puesta en práctica no se puede esperar a un consenso político perfecto y su aceptación para empezar a reparar la economía, si la población carece de un ingreso mensual insuficiente para alimentarse, atender la salud, educación de sus hijos, pagar los servicios públicos de paso sin contar con ellos.
Si bien, por las características socio-económicas de nuestro país, la economía por su dependencia de los ingresos petroleros, actúan como una especie de motor y empuje de la política. Si se intenta priorizar unas elecciones o una reforma constitucional profunda para una estabilidad política mientras la población sufre hiperinflación, deterioro de su poder adquisitivo, cortes eléctricos y de suministro de agua masivos y otros males; el tejido social terminará rompiéndose y resquebrándose haciendo:(1) Retrasar la transición. (2) fracasar la transición y (3) Crear un ambiente para un estallido social o provocarlo.
En resumen, la dinámica de los acontecimientos y su realidad, dirán si se prioriza lo económica sobre lo político o al contrario. Por lo pronto, en la actualidad y en este periodo de tiempo que transcurre por el evento del vacío de poder; lo político está por encima de lo económico, en donde las expectativas electorales, priorizan y marcan la dirección hacia la política.
Economista y profesor universitario

