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Eduardo Fernández: La transición III

 

La única tarea del Gobierno de transición es organizar el proceso que permita unas elecciones presidenciales libres, transparentes y ejemplares.

El país necesita un presidente que tenga la legitimidad que solo puede provenir de la voluntad de los ciudadanos expresada en comicios electorales ejemplares.

Hemos dicho, sin embargo, que la transición es un proceso que se toma su tiempo.

Al próximo presidente le corresponderá dirigir un gobierno de transición.

Lo hemos dicho, la transición es un proceso que nos permitirá avanzar de la Venezuela que tenemos, empobrecida y maltratada, a una Venezuela unida, próspera y democrática.

Ya he comentado algunos de los cambios que, en mi opinión, deben hacerse en lo político institucional y en lo económico para avanzar hacia la Venezuela que queremos.

Hoy quiero concentrarme en algunos de los cambios que tenemos que hacer para superar la pobreza y la desigualdad y la marginalidad.

Estoy convencido de que la democracia representativa comenzó a desprestigiarse y a perder apoyo popular cuando se hizo evidente que no podía superar dos problemas fundamentales, la pobreza y la corrupción. Rafael Caldera llegó a decir: “No se le puede pedir a un pueblo que tiene hambre, que se inmole en la defensa de la democracia“.

Llegaron los bárbaros con la promesa de resolver estos problemas y “el remedio resultó mucho peor que la enfermedad”. Ahora hay mucha más pobreza y mucha más corrupción. De eso no hay ninguna duda.

La pobreza no se resuelve con “bolsas Clap” ni con populismo demagógico. La pobreza se resuelve con más y mejor educación y con más y mejor empleo.

Lo que las personas pobres necesitan para dejar de ser pobres es tener más y mejor educación y contar con más y mejores empleos. Empleos modernos, productivos, bien remunerados y estables. Con un buen sistema de seguridad social.

Más y mejor educación servirán para que las personas pobres puedan prepararse mejor. Eso les permitirá acceder a los nuevos empleos mejor remunerados.

Esos nuevos empleos modernos, productivos y mejor remunerados les permitirán dejar de ser pobres y superarse gracias a la dignidad de sus trabajos y no a regalos mezquinos e ineficientes.

Por supuesto, para superar la pobreza también será necesario, además de mejorar la educación y el empleo, mejorar la salud y otros servicios públicos como la vivienda, pero de eso hablaremos en próximas entregas.

¡Mientras tanto, seguiremos conversando!

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM