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Froilán Barrios: Lo bueno, lo malo y lo feo del mundial de fútbol 2026

 

Acaba de finalizar el máximo evento del deporte más popular del planeta como decía un periodista, efectivamente, el mundial no resuelve los problemas de la humanidad, pero al menos durante los 40 días de duración configuró un alivio temporal a las tribulaciones que ahogan a los pueblos en los cinco continentes. Y eso ya es bastante.

Las imágenes lo dicen todo. Habitantes de Gaza viendo entre escombros los partidos de futbol, en Bangladesh donde existe una entrañable devoción por Argentina muchedumbres festejando el buen andar de la albiceleste, en Kiev a pesar de los cruentos bombardeos rusos en cafés y tiendas compartían la animosidad de los partidos, y hasta en Venezuela a pesar del castigo de la naturaleza con los espantosos sismos en más de una tasca festejaron triunfos de sus favoritos. Esta realidad se esparce por todo el planeta.

Ello obliga a que siendo el deporte más practicado aproximadamente entre 3.500 a 4.000 millones de aficionados de los 8.000 millones habitantes del planeta, debe ser revisado para corregir y despejar dudas sobre los resultados de la reciente versión del evento en 2026, la # 23, desde que se iniciara hace casi un siglo en 1930 en Uruguay.

En torno a la evaluación del evento solo destacaré algunos casos puntuales. Comencemos con lo positivo a destacar de este magno evento, analistas critican la convocatoria para 2026 a 48 selecciones por considerar exagerado el número. Debo opinar al respecto, si bien es cierto que en el primer mundial de 1930 asistieron 13 selecciones el desarrollo de este deporte justifica el número de selecciones para 2026. Por ej. Como se explica que del Africa de 9 selecciones clasificaran de la fase de 12 grupos 8 representantes a la fase eliminatoria, a tal punto que Cabo Verde elimina a Uruguay (bicampeón mundial), Congo casi le gana a Portugal y Ghana empata con Inglaterra.

Así también la expansión del futbol en países que no son tradicionales en este deporte como es el caso de Canadá y EEUU, observado por la asistencia masiva a los partidos y el impulso que la performance de Lionel Messi desde que llegó  a la Liga MLS en 2023 ha puesto a competir con el Beisbol, Basket y el futbol americano.

Lo feo a mi criterio ha sido la feroz campaña desatada por las redes sociales contra la selección argentina y su capitán Leo Messi, difundiendo a mansalva teorías conspirativas. Como dijera Cafú, futbolista y leyenda brasileña  “dejen de culpar a Argentina, dejen de culpar culpables. A veces el rival merece estar ahí, la única respuesta de un verdadero campeón es el respeto. Todo lo demás es amargura disfrazada de orgullo”. Esta actitud se vio reflejada en jugadores y directores técnicos que no aceptaban la derrota.

En cuanto a lo malo asociándolo a dificultades, creo que la amplia distancia entre las sedes esparcidas entre los 3 países: Mexico, Canadá y EEUU, agotó el físico de numerosos jugadores por la amplia geografía de estos países y el corto tiempo de recuperación.

En este ámbito de lo negativo del evento debo resaltar la intromisión del poder en las decisiones arbitrales, como relatáramos al inicio del evento, la injerencia de Mussolini queriendo convertir el mundial en 1934 en propaganda del estado fascista, al igual que la dictadura argentina en 1978 pretendiendo esconder la cruenta represión perjudica a este deporte. Si bien es cierto no fue el caso en este mundial de 2026 pero ningún presidente de un pais puede estar autorizado para exigirle a la FIFA retirarle una tarjeta roja al jugador de su selección

Finalmente, el Mundial nos dejó a los latinoamericanos una nota triste con el meritorio triunfo de España sobre Argentina en el juego final, ello no desmerita las hazañas de la albiceleste y de su capitán el rosarino Leo Messi, quien ratificó con su accionar también en el evento de ser el mejor jugador de la historia.

A España la felicitamos por su victoria y su segunda estrella, el resultado abre la espera para el próximo mundial en 2030 cuya convocatoria se extenderá a 64 países, donde esperamos que nuestra Vinotinto esté presente en una época próxima con una Venezuela sin dictadura con plena democracia y en proceso de reconstrucción económica, social y moral.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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