¿Qué más le puede pasar que no le haya pasado? Así lo expresa la irreverencia zuliana en sus añejas gaitas de protesta que, como recordamos, en su momento contribuyeron a recomponer y calmar el delirante tejido psicosocial marabino y venezolano.
Pero sucede que ahora me canso —y creo que nos cansamos muchos— de tener que ser únicamente «Trump-dependientes» y obedientes; de tener que andar de aquí para allá, al son de lo que salga de los chillones labios del mandamás estadounidense o de sus patéticos asesores.
Dependientes de lo que Trump habla y ordena en la Casa Blanca; de lo que vocifera en la Cumbre del G-7; de lo que le grita a los miembros de la OTAN y de la Unión Europea. De lo que le reclama a los directivos de la FIFA, o sobre el nuevo enfrentamiento con Irán y los ayatolas, a propósito del rotundo fracaso de las tan cacareadas negociaciones de paz del Medio Oriente. O bien, de las «mentirosas verdades» de Trump al asegurar que «Venezuela baila en las calles» gracias a la supuesta reactivación de la industria petrolera y a los acuerdos comerciales entre Washington y Caracas. O peor aún, tener que acatar las tramoyas que imparte «el Rodrigato», con la anuencia de Trump, para socavar el aluvión de esperanza de millones de venezolanos que claman por la democracia y la libertad que encarna María Corina Machado.
Todos estamos al tanto de la grave realidad del día a día en Venezuela, con la agresiva devaluación del bolívar por parte del BCV y la imparable especulación con el dólar. A esto se suma la tragedia ocasionada por los terremotos del 24 de junio y sus duras repercusiones. Es una compleja situación que mantiene al país bajo un insoportable hartazgo y un inaguantable envilecimiento. Lejos de vislumbrarse una salida a la crisis, los problemas tienden a agravarse drásticamente ante la alarmante escasez y la ausencia de respuestas oficiales.
Las revelaciones de la prensa internacional
Politico, el influyente medio norteamericano, ha destapado «la olla» sobre las turbias negociaciones y privilegios de empresarios y congresistas estadounidenses cercanos a Trump con la dictadura venezolana. Se ha revelado la influencia de estos actores sobre el mandatario republicano para evitar el retorno de María Corina Machado al país; pero, sobre todo, para no perder a Venezuela como una jugosa oportunidad de negocios.
Según informó este medio, existe una pugna interna dentro de la Casa Blanca entre facciones a favor y en contra de que Machado asuma el liderazgo y empuje el retorno de la democracia en Venezuela cuanto antes. Ha trascendido que el bloque encabezado por el secretario de Estado, Marco Rubio, junto a los congresistas María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, apoyan firmemente el retorno de la líder opositora.
Por su parte, el experto analista Andrés Oppenheimer señaló que la ojeriza de Trump contra la líder venezolana radica en el temor de que se vulnere aún más la estabilidad política y económica del país, lo que impediría los acuerdos petroleros con la «presidenta interina» Delcy Eloína Rodríguez y el llamado «Rodrigato», el cual conforma junto a su hermano Jorge Rodríguez y al ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
El analista reveló que la única y gran exigencia de Delcy a Trump habría sido que impida a toda costa el regreso de María Corina a Venezuela, para ganar tiempo y afianzarse, junto a los suyos, en el poder. Esto quedó en evidencia el pasado 26 de junio, cuando desde el régimen se ordenó que el avión que la traía desde Curazao diera la vuelta y regresara, a pesar de los falsos elogios oficiales que la calificaban como una «mujer extraordinaria».
Pero tras los hallazgos de corrupción y la evidente culpabilidad del régimen en la profunda crisis y en la nefasta gestión de los desastres naturales —así como su bochornoso comportamiento ante la tragedia generada por los sismos del 24 de junio—, la condena contra la dictadura y el «Rodrigato» es unánime. El rechazo es generalizado, y la gran mayoría del pueblo ha reiterado a través de todas las consultas de opinión que el cambio en Venezuela es y será con María Corina Machado.
Con Información de BBC-Mundo y El Nuevo Herald.
ezzevil34@gmail.com

