pancarta sol

Ezequiel Querales Viloria: La soberbia parodia del terremoto

 

Difícil, por no decir imposible, describir la atípica pero terrible tragedia que azota  y mantiene  “desangrando a Venezuela”, con su doloroso balance de escombros, muerte y desolación.

Sin conocerlo, ni poder explicarlo, hemos andado gravitando en el epicentro de un pavoroso abismo. Un hostil  abismo que se cuela por doquier. Que con un talante, que pretendemos asociar con la crueldad, marca un tenebroso zumbido, que va, viene, regresa, se yergue en la espesura, cual striptease de la angustia, se escurre, huye y se mofa del raciocinio imaginativo cristiano, dejando a su paso, un profundo silencio de desolación. Una soberbia parodia.

Aunque duela un mundo, tocará explorarla y desandarla juntos, luego, cual muchachos de escuela, registrar, colocar y repetir cada detalle en la pizarra, a la vista de todos, como solía hacer nuestro profesor de geografía, para que asimiláramos cabalmente, la lección impartida.

Bueno recordar, que en esa sencilla y sabia manera de enseñanza pueblerina, el profesor nos sembraba la letra del mensaje en la piel, para que no nunca más, tropezáramos con la misma piedra. Y no olvidáramos jamás el tenebroso pasado.

Pero que mala memoria, parecen haber heredado, muchas de nuestras generaciones venezolanas. Un trágico e imperdonable olvido sísmico, que es hasta de vital sobrevivencia, ocurridas en tres terribles  y lamentables ocasiones.

La primera, el terremoto San Narciso, de julio de 1900. Luego, la demoledora sacudida del terremoto del Año Cuatricentenario, ocurrida en julio de 1967. Y más recientemente, en diciembre de 1999, la furiosa arremetida del Ávila, convertida en diabólica caída de aguas, lodo, escombros y piedras de todos los calibres, en irrefrenable visita destructora, a La Guaira, que impactó y paralizó a su laboriosa población

El  demoledor movimiento telúrico del 24 de junio 2026, no fue un terremoto cualquiera.  Aparte de su rareza, comúnmente le denominan dupla sísmica. No solamente, ha sido el sismo de mayor intensidad y magnitud, sino el que ha elevado nuestro expediente trágico geográfico, a niveles catastróficos.

En un extraordinario audiovisual hecho viral por las redes sociales, en base los datos científicos mundiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y  del Instituto de Física del Globo París (IGPG), se da a conocer la verdadera dimensión de la tragedia.

Una arremetida sísmica, que en lenguaje coloquial llamaríamos “terremotos gemelos”. Que llegaron de la mano, para retroalimentar su energía, al parecer,  adquirir un desempeño mucho más destructor.

La primera, a las 6:04 Pm, con una intensidad  de 7:02 grados en la escala de Richter, y una separación, de 39 segundos. La segunda, a las 6:43 Pm, con una furia de 7: 05 grados en la escala de Richter. Fue  una angustiosa que los sismógrafos registraron en 180 “eternos” segundos.

Triste recordar, que Hugo Chávez, a punto de asumir el poder en Venezuela (diciembre de 1999), prometió que una tragedia similar al llamado deslave de Vargas, jamás se repetiría en Venezuela.

Obviamente, sus palabras resultaron vanas y sus promesas vacías. Y tras 25 años del trágico episodio, y 27años de corrupción, saqueos, imprecisiones, abandono, el chavismo y su mandataria sustituta, vuelven a hacer mutis ante las heridas abiertas nuevamente a toda la nación.

Todas las aberraciones políticas, económicas y humanas que siempre supimos, denunciamos, rechazamos y protestamos en miles de marchas y dolorosas vigilias, se están terminando de destapar con estos lamentables terremotos. Veremos qué pasará con las humildes familias que siguen viviendo al filo de la navaja dentro de las “Casas de Galletas”, de las “justiciera y revolucionaria Misión Vivienda”.

Y como en principio, no cuentan con elevados recursos de que alardear, ni bienes a la vista que expropiar, para repartir, eso convierte su dadivoso y populista talante justiciero, tan apetecido otros tiempos, en repugnante y ofensivo, ante los montones de escombros, de gritos y de dolor, que se esparcen con sus olores nauseabundos por doquier.

El terremoto no sólo  sacudió edificios y derribó viviendas. También estremeció de indignación nacional  y sigue generando el mayor sentimiento de repudio, contra el llamado “Rodrigato”, (hermanitos siniestros).

Y no dudados, que si algún ente superior, hubiese tenido el poder de aplicar, solo la mitad de la normativa Constitucional de Venezuela (CBDV), (mil veces ignoradas y burladas por sus ejecutores), el llamado chavismo, estuviera encerado entre rejas, o al menos, sus autores, huyendo de la justicia. Por eso resulta inútil, pedir que se redacte una nueva Constitución, cuando nuca se aplicó la vigente.

No solo es doloroso y vergonzoso. lo que abiertamente y de manera descarada estamos comprobando, propios y extraños, tras el doble terremoto del 24 de junio que mantiene al país hundido y en delirante vilo.

Sino tener que chocar de frente, con tanta y repugnante indolencia. Al punto, que así, como perdimos la capacidad de asombro. Ya es imposible resistir y convivir un minuto más, con quienes  sádicamente, se mofan de nuestra dignidad.

Tal vez, solo tal vez, ante tanta indolencia, la naturaleza hizo en segundos, lo que la crítica,  los ciudadanos, y la justicia internacional, no pudieron alcanzar en décadas. Aunque lamentablemente, en tan tétrica parodia, paguemos justos por pecadores.

Con información del de BBC-Mundo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Y el Instituto de Física del Globo de París (IPGP).

ezzevil34@gmail.com

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
Tradución »