Venezuela y los venezolanos venimos sufriendo una prolongada y dolorosa crisis. Una crisis que es política, pero, además, es económica, social y moral.
Es hora de preguntarnos: qué debemos hacer para salir de la crisis?
Se me ocurre que lo primero que hay que hacer es re-construir la arquitectura institucional de la República.
Recomponer el estado de derecho, el respeto a los derechos humanos, a la Constitución Nacional, al ordenamiento jurídico.
Sin estado de derecho no habrá manera de recuperar a la Nación.
Necesitamos un gobierno que gobierne. Cuya autoridad sea legítima. Emanado de la soberanía popular. Como lo ordena la Constitución nacional en su artículo quinto.
Un gobierno que sea respetado dentro y fuera de los límites geográficos de nuestro país. Esa es una condición indispensable para poder superar la crisis nacional.
Necesitamos también un órgano legislativo independiente y autónomo. Una Asamblea Nacional que legisle y controle la marcha de la administración pública.
También necesitamos una administración de justicia independiente y autónoma. Que administre justicia con rectitud e independencia.
Necesitamos crear las condiciones para poder celebrar un proceso electoral transparente y democrático. Para eso es imprescindible contar con un nuevo consejo nacional electoral que merezca la confianza de todos los ciudadanos.
Un CNE cuyas decisiones sean respetadas dentro de Venezuela pero también sean respetadas por la comunidad internacional.
Para superar la crisis económica hay que derrotar a la recesión y a la inflación que son las dos enfermedades que tienen agobiada a la economía venezolana. Somos campeones mundiales en ambas asignaturas: en recesión y en inflación.
Necesitamos un Banco Central independiente, autónomo y competente.
Debemos definir una política de gasto público, una política fiscal y una política monetaria y cambiaria que nos ayude a superar la crisis económica.
En el ámbito social debemos combinar la consigna de más y mejor educación con una política de promoción de empleos modernos, estables y bien remunerados.
Hay que reducir la pobreza a cero. Ese propósito es alcanzable y debemos lograrlo.
La crisis moral se supera procurando “ser mejores” cada uno de nosotros. Ese objetivo también es alcanzable con correctas políticas de Estado. Debemos proponernos ser ciudadanos ejemplares.
¡Seguiremos conversando!

