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Gloria Cuenca: Conflictos y decisiones

 

Complejo el proceso que tenemos que afrontar los venezolanos. No debería extrañarnos, nunca ha sido fácil el rumbo de nuestra historia. Debemos agradecer a Dios Nuestro Señor, por el maravilloso clima y más todavía por nuestro carácter jovial, mientras no aparece “el otro yo… del venezolano”. No soy historiadora, sí estudiosa de nuestro pasado, constantemente, por eso conozco que, nuestro tránsito a lo largo de los siglos pasados, ha sido tormentoso y con bastantes dificultades.

Con el petróleo y la democracia representativa, tuvimos años estupendos. Sin embargo, siempre quejándonos de todo, como “niños chiquitos”, sin consciencia de cómo es la vida, realmente. ¿Qué se hace? Inmaduros, no crecidos y bastante inconscientes, enfrentando la vida sin darnos cuenta de que todo requiere esfuerzos, superar los conflictos con hidalguía y coraje, para finalmente asumir nuevas perspectivas y poder tomar decisiones con serenidad desde la democracia.

Frente a nuestra conflictiva realidad todos deberíamos asumir una actitud de tolerancia y respeto frente al resto de nuestros connacionales. ¿Cómo así? Es una vez más un desafío a nuestra condición de demócratas. ¡Otra vez la misma cantaleta! No hay remedio, imposible de enfrentar estos momentos sin tener una posición clara y precisa sobre lo que nos ha ocurrido.

El manejo con asertividad de los conflictos requiere, obviamente de conocimientos, información, serenidad y tolerancia con paciencia. Hoy en día hay talleres, estudios superiores, conferencias y demás sobre el manejo de los conflictos para el logro positivo de los objetivos propuestos. Muchas personas ven con horror el conflicto, les huyen como si fuera una peste. Importante destacar que no necesariamente, el conflicto implica una confrontación terrible. Puede servir de acuerdo a cómo se maneje la situación   para establecer reglas y normas; además de impulsar la construcción del necesario “espacio de convivencia” para entender cómo se deben y pueden tomar decisiones democráticas.

Hay quien no pone atención al proceso de toma de decisiones. ¿Hubo acuerdo? ¿No se logró consenso? ¿Fallaron algunos de los importantes participantes en esa toma de decisión? Sin embargo, muchos de los disensos que ocurren provienen del aparentemente, proceso final.

La verdadera democracia se activa cuando ocurre la toma de decisiones adecuadas, donde los participantes se sienten complacidos, participantes y todos están de acuerdo con lo logrado.

¿Estoy soñando? Pues no. Tengo confianza en que, para llegar a la democracia que necesitamos nosotros,  venezolanos demócratas, deberemos transitar  por las rutas necesarias y alcanzar un sistema pleno, activo, vivo. ¿Una nueva democracia? No hay dudas. (No tener miedo de esas denominaciones) Hoy existen adelantos y progresos que, necesitaremos implementar: la libertad de expresión en todas sus vertientes: pensamiento, opinión, información, prensa, plataformas digitales, de inmediato; así como la libertad en el periodismo y exigir responsabilidad ética y jurídica en el ejercicio de nuestra profesión. De seguidas la reestructuración de todo el andamiaje jurídico nacional, esto es imprescindible, con castigo y reparación para victimarios y víctimas. Punto central de nuestra nueva situación es lo relativo al Consejo Nacional Electoral. No creo necesario argumentar al respecto.

Me preguntan lectores acuciosos: ¿usted se refiere a la reparación? ¿Y, cómo se hará con los muertos, y quienes han quedado en estado de inutilidad y gravedad a causa de las torturas? Hay ejemplos en el mundo. No es la primera vez que se presentan este tipo de situaciones: los nazis, Pinochet, Videla, entre los más notorios y recientes. Deberá acordarse cual es el tipo de reparación ajustada a los requerimientos de las víctimas. No olvidar la necesidad de hacer justicia y castigar a los violadores de los derechos humanos. Los muertos, deberán ser exaltados, condecorados después de la muerte, recompensadas sus familias, en la medida de las necesidades que tengan. La vida no se puede devolver, si reconocer la valentía y la dignidad de los fallecidos/as, los sufrimientos compartidos por sus familiares y amigos. Servirán de ejemplo permanente para las nuevas generaciones de venezolanos.

Al informarnos de los acontecimientos ocurridos en el sur del país, con la muerte de uno de los jefes de los grupos delincuenciales, no se puede evitar, la conmoción y la angustia. ¿Seres humanos, no es  verdad? Pienso en la madre y la familia de ese terrible criminal abatido. Ninguna madre puede ignorar el sufrimiento de otra mujer, cuyo hijo ha fallecido. Menos en esas circunstancias.

Estos terribles y bochornosos 28 años de la dictadura del socialismo del siglo XXI han puesto en evidencia   algo sabido desde mucho tiempo atrás: al eliminar la ética y la moral, una de las primeras decisiones de las revoluciones es una forma de transformar ¿ trastornar? al humano, no en un “hombre nuevo” sino en un ser desastroso desde el punto de vista de su convivencia con los demás, con absoluta prescindencia de reglas, normas y principios morales. Se trata de un estado de anomia social como lo que hemos visto, en estas casi 3 décadas. ¡Dios nos ayude! ¡La Virgen nos brinde su protección y ampare en esta dificultad! Imprescindible recordar, repetir y recuperar a diario “Los 10 Mandamientos de la Ley de Dios”. Ante este despelote,  fundamentales.

¡Hacer un mantra con ellos!

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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