Está es una pregunta que nos hacemos todos los venezolanos en esta hora obscura para nuestro país.
No basta con la situación de crisis generalizada y estructural de nuestra nación, ahora, la naturaleza, nos golpea fuerte y en el corazón de nuestro territorio, llevándose vidas humanas, generando pérdidas de viviendas y materiales para un pueblo ya precarizado. Muchos compañeros y compañeras desaparecidas.
¡Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!, como nos diría Cesar Vallejo en su poema los heraldos negros: “Son pocos, pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o los heraldos negros que nos manda la Muerte.”
Ante ello, nosotros los venezolanos, sufridos y con el dolor empozado en el alma, sin palabras que puedan describir lo que estamos sintiendo, nos disponemos a superar la adversidad, saldremos de los escombros, ¡renaceremos y seremos invencibles!
Además de la solidaridad que muestra nuestro gentilicio en momentos tan duros, la resiliencia y la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, guiarán nuestro transitar para superar las adversidades.
Si estamos viviendo todo esto debemos ser resarcidos por la historia y nos debe pagar con la gloria y la libertad.

